viernes, 2 de abril de 2010

Crucifixión para un Rebelde

Jesús de Nazareth

Jesús de Nazareth fue la personalidad más singular e influyente de todos los siglos, Él saltaba todas las barreras y tabúes de religión, raza y clase; su doctrina causaba sensación, su mandamiento de perdonar ofensas y absolver pecados fue escuchada con fascinación, ya que Jesús se rodeaba de aquellos que el judaísmo tradicional menospreciaba: pobres, lisiados, leprosos, prostitutas, ciegos, paralíticos, bandidos y compartía con ellos su mesa.
Jesús decía: "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" y con estas acciones cuestionaba el orden institucional, entonces, fue considerado un rebelde subversivo ya que ponía en tela de juicio a la autoridad. Desafiaba a los sacerdotes, a sus jerarquías y al Templo, y el problema se agravaba porque Jesús tenía muchos seguidores que odiaban a los sumos sacerdotes considerándolos cómplices corruptos de Roma. Este enfrentamiento quedó grabado en la célebre expulsión de los mercaderes, que en su mayoría eran familiares y amigos de la aristocracia sacerdotal y se reservaban para sí el lucrativo negocio de la multitud de peregrinos que llegaban a Jerusalén a celebrar la Pascua.
Jesús cuestionaba y prescindía de las instituciones religiosas, de los rituales, del templo y los censuraba.En cambio los fariseos eran una secta religiosa hebrea que daba gran valor a la tradición oral y tenian una normativa muy estricta y escrupulosa; Jesús confrontaba con todos ellos, criticaba el ritualismo y proponía una espiritualidad más espontánea, más piadosa y la primacía del amor fraterno, además de votos de pobreza.
Cristo censuró repetidas veces la hipocresía y la vanidad, y tenían frecuentes enfrentamientos, pero los fariseos no eran los peores enemigos de Jesús, quizá hasta le salvaron la vida cuando le advirtieron que Herodes Antipas quería matarlo; ninguno de ellos lo acusó ante Poncio Pilato. Los auténticos enemigos de Jesús fueron los saduceos que era una secta de carácter conservador y aristocratizante. Acusado por los sacerdotes hebreos y tras el incidente con los mercaderes, los sumos sacerdotes y los escribas buscaban acabar con él, y se apresuraron a reprimirlo, pero le temían porque todo el pueblo admiraba sus enseñanzas.


Así fue que para mantener el orden público se le levantaron falsas acusaciones con cargos de sedición, vulnerar la ley, vaticinar la destrucción del Templo y blasfemia. Fue enjuiciado rápidamente, torturado a la vista de todos y crucificado junto a dos ladrones.
La crucifixión es un método de ejecución cruel y denigrante, y era el modo de asesinato legal más terrorífico, ya que de esta forma también se le advertía a todo el que pensara vulnerar las leyes. Por eso la crucifixión era pública y en lugares abiertos, para que los cuerpos quedaran expuestos y todos pudieran ver el castigo. Él solo tuvo una frase para sus verdugos: "Padre, perdonalos, no saben lo que hacen". Por miedo, sus seguidores desaparecieron.
Se cree que los cuerpos de los rebeldes solían dejarse un tiempo en la cruz, donde eran comidos por alimañas y luego arrojados a una fosa común. Posteriormente, los seguidores de Jesús no se hicieron notar y no participaron en las guerras contra Roma. Trescientos años después, Elena, la madre del emperador Constantino I el Grande, tuvo un sueño milagroso que le reveló el emplazamiento de la Santa Cruz, indicación por la que fue encontrada. Tras esta revelación, se dice que Constantino tuvo la visión de una cruz flamígera que llevaba la leyenda "Con este signo vencerás", se convirtió al cristianismo y a partir de ese momento se adoptó a la Cruz como estandarte de las legiones romanas.
Hábil político, Constantino advirtió la extraordinaria fuerza de la comunidad cristiana y proclamó la libertad de credos, devolvió a los cristianos los bienes confiscados y se prohibieron los combates de gladiadores.
Los gladiadores eran esclavos, prisioneros de guerra, condenados a muerte o bárbaros libremente entrenados en esta profesión. Los esclavos cristianos eran destinados a luchar a muerte en los juegos públicos romanos, y luchaban entre ellos o con bestias feroces. Estas prácticas fueron prohibidas por Constantino en el año 326, pero perduraron hasta el siglo V.
Finalmente, la religión cristiana triunfó de las persecuciones que el Imperio Romano desencadenó contra sus adeptos y se difundió por todo el mundo occidental. Así, renacen con fuerza las enseñanzas de Jesús; que, con sólo tres años de vida pública, se convirtió en el más influyente líder religioso y taumaturgo de todos los tiempos llegando hasta nuestros días, sacudiendo al mundo de su época y transformando para siempre la historia de la humanidad.

6 comentarios:

Werner dijo...

Hallo Carolina,
auch ich wünsche dir frohe Ostern.

luther blues dijo...

Uno de los mas grandes revolucionarios de todos los tiempos para mi ,una figura excluyente de la historia sin entrar en el tema religioso me refiero .
Una lastima de que en su nombre la iglesia haya provocado tantas nefastas cruzadas y sus seguidores por culpa de esta ultima sean cada ves menos .
Te mando un beso y un abrazo Carolina y que pases una feliz pascua y me encanto lo de las islas

PD:Ha cuidar el higado ojo con los huevitos de pascua jaja

Carmen dijo...

Hola Carolina, me ha gustado mucho este texto sobre Jesús, aportando en mi opinión, un enfoque equilibrado y justo. Es un buen tema para meditar, gracias por traerlo.
Un saludo

martinealison dijo...

Hi Carolina,
Après un juste retour sur Jésus je viens aussi te souhaiter un joyeux week-end pascal.
Merci pour les bons efforts que tu fais en me laissant en français de gentils commentaires.

After a right come back about of Jesus i'm coming to wish you too a happy Easter.
Thank you for your good endeavour you done when you let me in french some comments.
Best regards.

Alejandro dijo...

Mas alla del tema religioso, se nota que era un hombre con ideales y profundas convicciones.

Un saludo

anamorgana dijo...

Me ha gustado mucho el texto.
Lastima que la iglesia actual en su nombre este haciendo lo contrario de lo que predicaba Jesus.
Besos