lunes, 7 de junio de 2010

Wallis Simpson, la Dama Inadecuada

Wallis Simpson, la mujer que valió un Trono

Mrs. Wallis Simpson (1896-1986) fue una polémica dama estadounidense dos veces divorciada por la que el mismísimo rey Eduardo VIII renunció al trono de Gran Bretaña. Su figura se hace pública a partir de una cena que compartiera a comienzos de la década de 1930.  Esa noche, que cambiaría su vida, conoció al futuro rey (entonces Príncipe de Gales) y comenzaron una relación como amantes, aunque permaneció casada con su segundo marido, el empresario Ernest Simpson.

Wallis, en una bella fotografía

El romance entre Wallis Simpson y el Duque de Windsor fue uno de los mayores escándalos en la historia de la monarquía británica. Esta mujer de aspecto singular, y "David", como llamaban al hombre que brevemente reinó como el rey Eduardo VIII, provocaron un profundo dilema constitucional en el país, por eso fue obligado a abdicar su trono si quería casarse con ella.

Los Duques de Windsor, verano del '42

Mrs. Simpson no era una mujer especialmente bella, más bien por el contrario, poseía rasgos muy angulosos y era delgadísima pero por sin embargo por su gran magnetismo el Palacio de Buckingham se vio envuelto en un escándalo similar al del Príncipe Carlos y Camila Parker Bowles.
Wallis era americana, divorciada y plebeya. Este hecho provocó una gran crisis monástica y la rotunda oposición de la iglesia anglicana, el parlamento británico y la familia real.

La mujer que Eduardo VIII amó

Las cosas llegaron a un máximo punto crítico cuando Edward se convirtió en rey en 1936. Simpson solicitó el divorcio de su marido, pero la familia real y el gobierno británico no permitiría que Edward se casase con ella.
Por eso Edward abdicó, diciendo en una emisora de radio “Todos vosotros conocéis las razones que me han inducido a renunciar al trono. Quisiera haceros comprender que, al tomar esta resolución, no he olvidado en absoluto al país o al Imperio, a los cuales, primero como príncipe de Gales y más tarde como rey, he dedicado veinticinco años de servicio. Pero podéis creerme si os digo que me ha resultado imposible soportar la pesada carga de la responsabilidad y desempeñar mis funciones como rey, en la forma en que desearía hacerlo, sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo. Deseo, asimismo, que sepáis que la decisión ha sido mía y sólo mía. Era una cuestión sobre la que debía juzgar únicamente por mí mismo. La otra persona afectada de modo directo ha intentado, hasta el último momento, persuadirme en el sentido contrario".

Eduardo VIII y Wallis Simpson, idilio eterno

Se casaron en Francia el 3 de junio de 1937, convirtiéndose en el duque y la duquesa de Windsor, pero jamás tuvo tratamiento de "Alteza Real" por la negativa de la casa real inglesa, además, antes de la boda, el servicio secreto británico hizo correr el rumor de que ella mantenía una relación paralela, información que llegó a oídos del abdicado rey, aunque decidió ignorarla y pasaron el resto de sus vidas en el exilio de Inglaterra, viviendo principalmente en Francia y los Estados Unidos.

Eduardo y Wallis, siempre unidos y sonrientes

En 1972, la muerte de Eduardo VIII sumió a Wallis en una profunda depresión, y se retiró para siempre, hasta el día de su fallecimiento, en 1986. Los restos de Wallis Simpson fueron repatriados a Inglaterra, donde la reina Isabel preparó una sencilla ceremonia a la que no acudió aunque se vistió de luto. Nunca disimuló su aversión hacia la Duquesa de Windsor. La mayor parte de sus bienes fueron donados al Instituto Pasteur, líder en investigación del VIH / SIDA. Está enterrada junto con el duque en el mausoleo real de Frogmore.
Años después aparecieron múltiples versiones de esta extraña mujer, se dijo que en realidad no era una mujer, que a pesar de su tres matrimonios seguia siendo virgen, que en realidad era un hombre por eso no podía tener hijos, que tenía una malformación genética llamada síndrome de insensibilidad andrógina, que hace que las mujeres que la padecen se vean grandes y robustas, con inusual musculatura y carezcan de órganos reproductivos. Su vida privada ha sido fuente de muchas especulaciones.

Duque y duquesa de Windsor

Pero a pesar de todas estas difamaciones ella tenía éxito con los hombres; el FBI identificó a otro amante, nada menos que el embajador alemán en Londres, Joachim Von Ribbentrop, más tarde ministro de Exteriores de Hitler. Según el Washington Post, éste llegó a enviarle diecisiete claveles rojos como símbolo de las veces que se habían acostado juntos. En 2003 el gobierno británico publicó documentos que muestran que mientras que ella estaba involucrada con Edward en los años antes de convertirse en rey, también estaba teniendo una aventura con un concesionario de automóviles de Londres. Aunque las costumbres cambiaron y el protocolo se flexibilizó bastante, Wallis Simpson todavía sigue siendo una figura controvertida en la historia británica.

6 comentarios:

Janice dijo...

Carolina, this was very interesting. I've heard bits and pieces about them before but your posting has left me wanting to read more :)

Julián Andrade dijo...

Hola Carolina, aquí desde Galicia me he acercado a ver una de tus documentadas crónicas. Magnífica exposición. Algún día nos contarás como lo haces. Me acordé de ti por que ayer leí un verso en gallego que decía algo así como que Galicia limita al norte con el mar ya al sur con un barrio de Buenos Aires. Ahora se porque allí todos somos gallegos.
Saludos

Cuarentañera dijo...

Estupenda la la historia la conocía pero me sigue encantando ya que demuestra que no se puede luchar contra el amor cuando resulta verdaderos entre dos seres que plantearon sus vidas de una forma tan sincera.
Cuando te enfrentas a la sociedad por ello es tremendamente dificil y te pone muchísimos obstáulos para que tropieces una y otra vez..., además las renuncias siempre son mayores.
Bueno se de lo que hablo por mucha,mucha,mucha... experiencia
Bezazos!!! niña

Madame Minuet dijo...

Al igual que Eduardo, madame. Ambos personajes muy controvertidos de los que se dijeron muchas cosas. Y es que hay personajes que parecen nacidos para arrastrar leyendas tras de sí.
Debía de tener una personalidad absolutamente magnetica esta mujer, porque, desde luego, no contaba con un fisico deslumbrante que la ayudara. Supongo que realmente fue una primera Camila, en efecto!

Buenas noches, madame

Bisous

Carolina dijo...

Madame Minuet,cierto! ¿que no se dijo de Eduardo VIII? de esclavo sexual hasta nazi, su vida dio para todo tipo de especulaciones.

Fueron nacidos para la leyenda.

Bisous, madame.

Carolina dijo...

La suerte de la fea... la bonita la desea :)