jueves, 4 de noviembre de 2010

Antoni Gaudí. Fantasía, Fervor Religioso y Talento

Antoni Gaudí

El arquitecto español Gaudí (Reus, 1852 - Barcelona, 1926) es uno de los máximos representantes del modernismo, y es el creador de una fantástica arquitectura escultórica, en la que utiliza volúmenes y superficies onduladas. Sus obras son todo un hito, por eso los invito a revisar juntos su apasionante vida.
Antoni fue el quinto y último hijo de un fabricante de calderos de Reus. Su familia era muy humilde por lo que tuvo que comenzar a trabajar y empezó como aprendiz en una fábrica de hilados y tejidos de algodón. Según se cuenta, el dueño de la fábrica descubrió un día al niño leyendo un libro de aritmética, y al observar las dotes que tenía para el estudio, lo ayudó para que entrara a los once años, en el colegio de los Padres Escolapios de Reus, que era gratuito y funcionaba gracias a donaciones particulares. En aquel colegio, el joven aprendió la geometría de Euclides, la mecánica de Newton y las ciencias naturales de Linneo. Pero no fue un buen estudiante, le costó mucho esfuerzo aprobar el bachillerato, quizá porque su carácter, independiente y taciturno, no se amoldaba a la disciplina académica. Cuando terminó la secundaria, se fue a Barcelona a estudiar arquitectura. Sus calificaciones universitarias tampoco fueron brillantes, su ritmo de trabajo era demasiado parsimonioso como para tener los trabajos a tiempo pero como nunca dejó de cuidar todos sus proyectos con detalle los encargos no le faltaban. Uno de sus primeros trabajos importantes fue el diseño de una cooperativa obrera en Mataró. Gaudí, muy sensible a las penosas condiciones de los obreros de las fabricas, se implicó por completo en el diseño de las treinta casas de esta colonia, individuales y con su propio jardín, mostrando un idealismo que le hacía buscar las mismas comodidades para la gente humilde que para los poderosos. Se dice que durante esta época estuvo enamorado de la maestra de la cooperativa, Pepita Moreu, pero esta relación no terminó en boda ya que ella lo rechazó. Tras esta decepción, el joven arquitecto continuó soltero toda su vida, ocupándose de su padre y de Rosa, la hija de su hermana fallecida. Su círculo de conocidos había ido en aumento. Entre ellos hay que destacar al hombre que lo ayudó a dar el salto definitivo, el arquitecto Joan Martorell i Montells. Gaudí había sido su ayudante y de él aprendió a resolver los problemas de equilibrio de las construcciones mediante la geometría, ahorrándose así las fórmulas matemáticas, que nunca fueron su fuerte.


 
A traves de Martorell conoció al cliente que le abriría las puertas de las familias más distinguidas de Barcelona, el rico empresario Eusebio Güell. El primer encargo que le hizo Güell fue la realización de una casa de recreo en la finca que tenía su suegro, el marqués de Comillas, en Santander. Gaudí tomó el encargo e hizo gala de toda su inventiva dentro del estilo historicista, mezclando los estilos gótico y mudéjar. Al mismo tiempo comenzó a renovar la casa de los Güell en Barcelona. Tiró la fachada y levantó una nueva, muy sobria, con una llamativa puerta doble construida con arcos en forma de cadena, frecuentes en todos sus edificios por su gran resistencia. Güell quedó encantado con la fachada llena de cristales y el sentido teatral de su nuevo hogar.



El más importante de los siguientes encargos de Güell fue la urbanización de un "parque" en las cercanías de Barcelona, en una zona conocida como la Muntanya Pelada. Parece que la primera intención del propietario era tener un parque privado pero cambió de idea y decidió que fuera una "ciudad jardín", con viviendas para gente de clase media. En este sentido, el proyecto fue un fracaso, porque al final sólo se construyeron dos viviendas, en una de las cuales vivió el propio Gaudí y hoy es su Casa - Museo.

Casa - Museo de Gaudí

Gaudí aprovechó los desniveles del terreno para construir caminos con viaductos y puentes. La entrada esta flanqueada por dos pabellones que recuerdan a las casas de los cuentos infantiles. Enfrente de la entrada comienza una escalera muy compleja, de doble rampa, adornada con extraños elementos decorativos. En el centro del parque, está el llamado "templo griego", una sala de columnas, en la que supone iba a situar el mercado de la ciudad jardín. Cada uno de los detalles es único y especial,  y se destaca el espectacular mirador desde el que se puede contemplar toda la ciudad. Su decoración esta hecha a base de pequeños trozos de cerámica coloreados, es la técnica del trencadís de inspiracion musulmana, con la que el arquitecto decoró la mayoría de sus edificios posteriores.


 



Tras el parque, llegó el encargo de la remodelación de la Casa Batlló, cuya fachada Gaudí concibió inspirándose en el espinazo de un dragón.  En los días nublados, los huecos de aire y luz de esta casa hacen como un efecto de fondo submarino. Pero en los días de sol estallan los colores y las formas. En toda la casa no hay una sola línea recta, hasta los techos son ondulados. Se dice que la Casa Batlló representa la leyenda de San Jorge enfrentando al dragón. Esta infinita suma de detalles, cargadas de simbolismos le han dado a sus obras un sello personalísimo e irrepetible.




Después vino la Casa Milà, más conocida como "La Pedrera" por su aspecto de montaña pétrea, la última gran obra civil de Gaudí entre 1906 y 1910, encargo del empresario Pere Milà Camps. Aquí Gaudí proyectó una fantástica vivienda de formas onduladas que remite a un acantilado marino con fachada en piedra calcárea, con la parte superior cubierta de azulejos blancos y da la impresión de montaña nevada.
Se dice que George Lucas se inspiró en su terraza para La Guerra de las Galaxias porque el lugar se asemeja a un desierto con sus dunas y las chimeneas son idénticas a los guerreros imperiales de la saga. Todas sus piedras se tuvieron que tallar ya colocadas porque cada una tenía su sitio determinado. Esto encareció tremendamente los costos pero a los propietarios no les importó, ya que eran conscientes de estar participando en la realización de una obra de arte. La azotea iba a estar rematada con unas esculturas gigantes de la Virgen del Rosario, de San Miguel y de San Rafael, pero tras la Semana Trágica, el señor Milà pensó que colocarlas podría atraer la ira de los obreros, y la casa quedó como un pedestal truncado. No poder colocar las estatuas fue una gran decepción para Gaudí.



Corría el año 1910 y, cansado de servir a la burguesía, decidió abandonar todas sus obras por la realización de una sola, una que había comenzado en el año 1883: la Catedral de la Sagrada Familia. Conocida en aquel entonces como la "Catedral de los Pobres" porque se estaba realizando gracias a donaciones y limosnas.

Catedral de La Sagrada Familia

Su padre y su sobrina ya habían muerto, hecho que lo llevó a dedicarse en cuerpo y alma a la realización de la catedral, retirándose del mundo y viviendo allí mismo, en una casa prefabricada a pie de obra.  También renunció a sus honorarios, utilizando todo el dinero que llegaba procedente de las limosnas en materiales y en pagar a los obreros. Con ello no sólo intentaba que sus proyectos llegaran a buen puerto, sino que, como hombre muy religioso que era, creía estar trabajando para mayor gloria de Dios.

Visión Nocturna de la Catedral

Los planos originales no eran suyos, sino del arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar, pero éste dimitió tras una disputa con el promotor de la obra, el librero José María Bocabella, quien pertenecía a la congregación que pretendía fomentar la devoción a la Sagrada Familia como alternativa a las ideologías socialistas y anarquistas. Martorell, el protector de Gaudí, lo recomendó y en el año 1883 se hizo cargo de de las obras. Tuvo que respetar el estilo neogótico del anterior arquitecto, pero pronto introdujo modificaciones radicales y concibió la catedral como un edificio grandioso y absolutamente original. Añadió multitud de torres cargadas de contenido simbólico: cada fachada tendría cuatro torres por los Doce Apóstoles, la gran torre del cimborrio simbolizaría a Cristo, rodeado por los cuatro campanarios de los Evangelistas; en la cabecera del templo se levantaría la última torre, dedicada a la Virgen.

La Catedral, más de Cerca

Los trabajos progresaron con lentitud, algo que no importaba demasiado al arquitecto porque él pensaba que, al igual que las iglesias de antaño, ésta tenía que ser obra de varias generaciones y cada una tendría que aportar sus propias ideas. A Gaudí sólo le dio tiempo de terminar una de las fachadas del crucero, la del Este, dedicada al Nacimiento de Cristo. Fue atropellado por un tranvía el 7 de junio de 1926 cuando, dice la leyenda, no lo vio venir porque caminaba para atrás, retrocediendo para ver en perspectiva las torres del templo. No llevaba encima ninguna identificación y su aspecto era tan sencillo que los que lo recogieron pensaron que se trataba de un mendigo, por lo que lo llevaron a un hospital de beneficencia. Allí lo identificó un amigo y murió dos días después a los 74 años.
La Sagrada Familia es la obra más grandiosa, extravagante e inabarcable de Gaudí, actualmente su trabajo es visto con admiración pero en su época fue tratado con indiferencia y hostilidad por sus obras osadas y controvertidas. Antoni Gaudí fue enterrado en la cripta y se está estudiando un proyecto para beatificarlo en 2016. Hasta ahora fueron presentados dos milagros, pero uno ha sido rechazado.
Este domingo 7 de noviembre el Papa Benedicto XVI consagrará el Templo al culto y se celebrará misa por primera vez. Hoy en día las obras de La Sagrada Familia continúan a  toda marcha financiadas por corporaciones japonesas y se cree, estaría terminada en 2026. Las once obras de Gaudí en la ciudad fueron nombradas en 1984 como Patrimonio de la Humanidad. Su legado, junto al de otros artistas y arquitectos estrella, transformaron a Barcelona en un auténtico museo al aire libre.

10 comentarios:

40añera dijo...

Vaya casualidad las dos hablando de modernismo, me encanta es mágico
Un beso

Pablo D. dijo...

Un grande Gaudí.

Le da un toque a la ciudad de Barcelona que ninguna urbe en el mundo podrá tener nunca...

¿Se nota que me gusta?jajajaja...

Un saludo, Carolina!

casas reposeídas dijo...

Muchas gracias por la información es muy interesante. El tema de las bienes raices es algo que me apasiona y siempre busco actualizarme navegando por internet.

martinealison dijo...

J'admire toutes ces belles réalisations... Merci Carolina pour l'ensemble de ces photos... J'aimerais les voir pour de vrai!
Bisou, bisou...

Ira Buscacio dijo...

Querida amiga Carolina,

Sempre que venho te visitar, eu aprendo mais um pouco.
Adoro seu blog repleto de cultura.

Um lindo fim de semana,
Bjs

Daniel dijo...

Sip, sin dudas genial, aunque hay algunos detalles menores que me parecen de mal gusto. Lo dije, y que?

PD. El marqués de Comillas no suena a personaje de Alicia en el país de las Maravillas?

Besos

luther blues dijo...

Este si que fue un genio ,ya que logro que el vaticano "trabaje" jeje
Hablando en serio blondie lo conocia muy poco y la verdad es un groso
En esta semana te repasastes con tus post dedicado a la arquitectura
Un abrazo y que pases un buen fin de semana

Daniel dijo...

Caro, Dios me libre! Me refiero a que hay algunos rasgos de la obra de Gaudi que me resultan de mal gusto, pero en el fondo es que soy muy criticón. Lo tuyo es de buen gusto siempre.

patricia dijo...

la obra de Gaudí es muy creativa, en la originalidad de su expresión le ha dado un toque muy personal a Barcelona.
una joyita de entrada, Carolina!
besos!!!

Caro Pé dijo...

Barcelona un auténtico museo al aire libre ;)
Buen post Caro tocaya
Saluto y buen finde!