Como un ángel del amor, romántico a ultranza, San Valentín arriesgaba su vida para casar a jóvenes cristianos en el Imperio Romano, pero lo hacía clandestinamente y por eso lo mataron. Así es como pasó a la historia el obispo evangelizador Valentín de Terni, que ejerció su ministerio en el siglo III de nuestra era, durante el gobierno del Emperador Claudio II, más conocido como Claudio el Cruel.
Las guerras para extender los dominios del imperio demandaban hombres para el ejército, el emperador creía que "para ser buenos soldados los jóvenes no deben tener ningún tipo de ataduras" y prohibió la unión matrimonial. Pero Valentín se opuso y casó en secreto a muchas parejas a quienes, además durante la ceremonia, entregaba una delicada rosa perfumada. Cuando la obra de este sacerdote llegó a oídos de Claudio II, lo citó en Palacio, lo encarceló y castigó e intentó hacerlo renunciar a su fe. Como no lo consiguió, luego de mil padecimientos, ordenó le cortaran la cabeza. Fue un 14 de febrero del año 270 y en memoria de esa fecha es que hoy se festeja en buena parte del mundo el Día de San Valentín.
Día del Amor, amor por la pareja, amor por los padres, los hijos, los amigos; entre los argentinos, esta fiesta comenzó a conmemorarse hace muy poquito, tal vez unos 15 años, no más. Frente a la novedad, celebrábamos tímidamente pero hoy la gran mayoría lo hace con gran entusiasmo y satisfacción, significa que la conmemoración arraigó con fuerza; y me alegra este tierno festejo porque llegó justo en el momento en que más parece crecer el club de los corazones solitarios. En estos tiempos de amores líquidos, algunos hasta podrán pedir por el enamorado ideal, ya que hoy una energía vibrante nos ilusiona y se apodera del alma. ¿Por qué no? soñar es todo. Tal vez hoy el Amor florezca en nuestras vidas como floreció copioso el almendro en la tumba de San Valentín. Que disfruten del lindo día y cuidadito, las flechas de San Valentín se nos vienen encima! Es una gran ocasión para celebrar porque, sinceramente, ¿qué sería de nuestra vida sin amor? - nada.











