lunes, 20 de mayo de 2013

Susana Giménez, Cuestión de Clase

Hoy me siento como si hubiera tomado una pócima de fascinación ¡suenen trompetas, esta noche regresa Susana, el ángel de la televisión!


De ella sólo cosas buenas puedo decir. Brilla delante de la cámara como nadie, y su resplandor es imposible de duplicar. Sabe exactamente lo que desea transmitir, es respetuosa con el público y ciento por ciento profesional.


Susana Giménez siempre me gustó, ha sido mi personaje favorito del espectáculo desde el primer momento que la ví, y todos son recuerdos maravillosos...


Es ícono de humanidad misma y es casi, casi, mi héroe personal. Desde esta noche, Susana irradiará su encanto y cosas fantásticas volverán a pasar.


Ella promueve la felicidad, es ángel luminoso con espíritu de genialidad. Conserva aún su autenticidad primaria y su costado más vulnerable está a la vista de todos.


Agradable como en la tele no se encuentran dos, esta noche me conectaré con la magia de su espíritu encantador.


Muy diferente a los demás, Susana mantiene intacto el viejo espíritu, ese que habla de nobleza, integridad, valor, duende y corazón.


Regresa la mujer que le enseña a hacer show a varias generaciones y para mí desde hoy vuelve a tener sentido ver televisión.

viernes, 17 de mayo de 2013

Juana Azurduy, Guerrera de la Libertad

Juana Azurduy, Flor del Alto Perú

Muchas fueron las mujeres que colaboraron en los revolucionarios días de Mayo y enriquecieron nuestra historia pero quizás fue Juana Azurduy, heroína de mil batallas, quien removió convencionalismos ancestrales y se sumó a la lucha por la independencia. Su historia es digna de ser contada porque en su valerosa cruzada lo fue perdiendo todo, su casa, su tierra y cuatro de sus cinco hijos -Manuel, Mariano, Juliana y Mercedes-. Esta mujer maravillosa de una audacia sin límites nació en Chuquisaca, en la actual Bolivia, el 12 de junio de 1780 mientras estallaba y se expandía la rebelión de Tupac Amarú. Su familia gozaba de un buen pasar y pensó para ella un tranquilo destino de monja, pero fue expulsada del convento de Santa Teresa por su irreductible conducta altiva. Afuera la esperaban la lucha y el amor.
Su dominio de las lenguas quechua y aymará facilitó sus estrechas relaciones con indios y campesinos y de regreso a su tierra natal, entró en contacto con grupos de familias que simpatizaban con la causa indígena y habían apoyado las rebeliones de 1784 en el Alto Perú. Juana se casó con Manuel Ascencio Padilla, que pertenecía a una de ellas. A través de su marido, que había estudiado en Chuquisaca, conoció el pensamiento ilustrado y las ideas de hombres que ocuparían lugares destacados como Moreno y Monteagudo.
Luego de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, comenzó la Guerra de las Republiquetas, en el nordeste de Bolivia. Durante este lapso el cacique Juan Huallparrimachi, músico y poeta descendiente de incas, se convirtió en su lugarteniente. A sangre y fuego, en marzo de 1814, Padilla y Azurduy vencieron a los realistas en Tarvita y Pomabamba. El jefe de ejército español, Joaquín de la Pezuela, persiguió a la pareja y las tropas revolucionarias se separaron; mientras Padilla se encaminó hacia La Laguna, Juana Azurduy se internó en una zona de pantanos. Fue terrible, cuatro de sus hijos enfermaron y murieron.
A la muerte de su marido, en 1816, se unió a los ejércitos de Martín Miguel de Güemes y acosó a los españoles con la guerra de guerrillas. Con sus tropas apoyó al Ejército del Norte y se ganó la admiración de quienes la conocieron. Entre otros, la del General Manuel Belgrano, que le obsequió su sable como símbolo de reconocimiento. Por su parte, Martín Miguel de Güemes -"Padre de los Pobres"- confirió a Juana, previa autorización del director supremo Juan Martín de Pueyrredón, el título de Teniente Coronel, con derecho al uso del uniforme y privilegios del rango. La medida fue adoptada en mérito a su valiente desempeño entre las tropas comandadas por el Gobernador de Salta.
En junio de 1821, cuando Güemes fue asesinado a traición, decidió volver a su tierra y se retiró de la vida militar. Estaba en Chuquisaca con su querida hija Luisa y su nieta Cesárea una tarde de noviembre de 1825, año en que se declaró la independencia de Bolivia, cuando llaman a la puerta: era Simón Bolívar, que quería tener el honor de conocerla. Se fundieron en un abrazo profundo. Bolívar le concedió una pensión vitalicia de 60 pesos, y luego fue aumentada por el Presidente Mariscal Antonio José de Sucre. El 25 de mayo de 1862, doña Juana Azurduy, quien lo dio literalmente todo por la independencia de esta parte de América, falleció en su humilde hogar de Chuquisaca, pero no estaba sola, a su lado estaban su hija, su nieta y su enorme dignidad.
Félix Luna y Ariel Ramírez compusieron una cueca sensacional dedicada especialmente a ella, y que inmortalizó la querida voz de Mercedes Sosa:


jueves, 9 de mayo de 2013

El Arte Barroco. Espectacularidad, Teatralidad e Impacto

Todos los movimientos artísticos de la historia han tenido diversas etapas en las que alternaron sencillez y complejidad pero el Barroco, por su tendencia a lo decorativo, su ilusionismo y su dramatismo, es el ejemplo más claro de estilo exagerado.

Palacio de Invierno de San Petersburgo, Rusia

Sin embargo, el Barroco fue un arte sincero, realista e inteligente, cuya máxima motivación fue el deseo de apelar a los sentidos y a los sentimientos de quienes contemplaran sus obras.

Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, España

Algunos críticos han defendido la teoría de que el término barroco perteneció en sus orígenes al vocabulario de la joyería, que lo había tomado del idioma portugués. Se trataría de una palabra derivada del vocablo barrueco, con el que se designaba a las perlas irregulares o defectuosas o a las piedras mal talladas.

Palacio de Würzburg en Baja Franconia, Alemania

Con el tiempo, la palabra comenzó a utilizarse para denominar a lo que era absurdo, raro o extravagante y, a mediados del siglo XVIII, los tratadistas del neoclasicismo utilizaron esta palabra, en tono peyorativo, para referirse al período artístico comprendido entre el fin del Renacimiento y la vuelta del clasicismo, es decir, el que iba desde finales del siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII, considerando que sólo era una forma decadente del arte renacentista. Sin embargo, en el XIX, el término se libró de los matices peyorativos, y el desprecio que se había sentido hasta entonces por el período barroco se convirtió en admiración.

Hall del Palacio de Würzburg, Alemania

Durante años se achacó al Barroco su falta de unidad estilística; sin embargo, actualmente se reconocen sus características esenciales: el gusto por el naturalismo y el realismo, la intensidad expresiva y la introspección psicológica. Se distribuyen, con mayor o menor intensidad a lo largo de dos etapas. La primera va desde fines del siglo XVI, hasta el primer cuarto del siglo XVII, es el primer Barroco caracterizado por el naturalismo, la sobriedad y el orden; después se llegó a la etapa de plenitud, mucho más dramática, decorativa, ampulosa y sensual.

Palacio de Versalles, Francia

Los dos grandes clientes del arte durante estos siglos fueron la Iglesia y las monarquías, de tal forma que se define al Barroco como el arte de la Contrarreforma y del absolutismo monárquico. Efectivamente, la Iglesia lo utilizó para difundir los valores religiosos perdidos. Se creó una iconografía religiosa más sencilla para hacer que todas las imágenes fueran fácilmente reconocibles por todos los fieles, eso sí, envueltas en una teatralidad y un brillo deslumbrantes.

Interior de la Iglesia de Il Gesù de Roma

Por su parte, los monarcas absolutistas estaban consolidando su poder en toda Europa y necesitaban un instrumento "publicitario" que así se lo anunciara a todos sus súbditos. Por eso, la arquitectura y el urbanismo se pusieron, haciendo gala de todo su esplendor, al servicio del poder real. De este modo, el Barroco encontró un doble escenario: la ciudad y las iglesias.

Iglesia de los Inválidos, París - Custodia los restos de Napoleón

La cuna de origen del nuevo estilo fue Roma, patria del último Renacimiento y los papas de finales del siglo XVI continuaron la grandiosa obra de embellecer a la Ciudad Eterna iniciada por sus antecesores en el cargo.

Fontana di Trevi, Roma - Gian Lorenzo Bernini

El fin de la escultura también fue impresionar, por lo que se buscaron actitudes teatrales llenas de movimiento y dramatismo; por lo mismo, los temas preferidos fueron las escenas de martirio, las apoteosis místicas y las alegorías del triunfo de la Fe.

La religión flagelando a la herejía - Pierre Legros, el Joven

Al mismo tiempo, debido al engrandecimiento de las ciudades, proliferó la escultura ornamental en plazas y fuentes, generalmente de carácter mitológico, alegórico y conmemorativo.

File:RapeOfProserpina.jpg
El Rapto de Proserpina - Gian Lorenzo Bernini

File:Rapeofproserpinadetail.JPG
Detalle: los dedos de Plutón aprietan el cuerpo de Proserpina

Los materiales más usados siguen siendo el mármol y el bronce, salvo en España y sus colonias americanas, donde debido a su tradición y a la fuerte crisis económica que atravesaba el país, se empleó sobre todo la madera policromada, en hermosas tallas religiosas de gran realismo.

Retablo del altar mayor de la Iglesia de San Esteban, Salamanca
Obra de José Churriguera

En pintura predominó el deseo de realismo sin rehuir la fealdad. Por influencia de Trento, en el mundo católico se buscaron temas que despertaran la sensibilidad de los fieles, la Inmaculada, martirios, visiones místicas...

Con estilo delicado, Murillo representó a la
Inmaculada Concepción rodeada de ángeles y mirada 
amorosa


En cambio, en los países donde triunfó la Reforma prefirieron los temas de la vida cotidiana, los paisajes y los retratos y forjaron un realismo apegado a la cotidianeidad.

File:Vermeer - The Milkmaid.jpg
La Lechera - Los pintores holandeses como Vermeer
realzaron el valor del trabajo diario


La técnica se puso al servicio de ese realismo. Predominó el color sobre el dibujo, la forma se subordinó a la luz, se conquistó definitivamente la tercera dimensión y se prefirieron las composiciones desequilibradas con predominio de diagonales y escorzos que dan mayor movimiento e inestabilidad a las figuras.

Éxtasis de Santa Teresa - Gian Lorenzo Bernini

Los edificios se decoraron con grandiosas composiciones al fresco que intentan provocar el ilusionismo, prolongando la arquitectura real en las bóvedas o fingiendo la concavidad de una cúpula en un techo plano. La evolución en la decoración llegó, en la primera mitad del siglo XVIII, a una desmesura y extravagancia muy difíciles de superar, dando lugar a mi muy admirado Rococó, estilo independiente que hasta hace poco se consideraba la fase final del Barroco.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6c/Vaux_le_vicomte_1.jpg
Palacio de Vaux-le-Vicomte, Maincy, Francia

También durante estos siglos tuvo lugar en Italia el nacimiento de la ópera marcando la evolución del canto religioso hacia el profano y abriendo paso a formas musicales modernas como la sinfonía, la obertura o el aria; el esplendor musical barroco llegó desde Alemania con figuras como Johann Sebastian Bach, quien dominó todos los recursos musicales de su tiempo y abordó todos los géneros, a excepción de la ópera por la que no se interesó; pero su producción no sólo es la obra cumbre del Barroco sino también de toda la historia de música.



Mientras disfruto de la sensibilidad estética y el magnífico patrimonio cultural que Europa alumbró durante estos siglos se me ocurre pensar que quizás por una vez, Dios después de escuchar, ver y entender que en esta época el ser humano dió lo mejor de sí, por fin se mostró muy complacido, y, ese día, tal vez, sonrió.