lunes, 3 de junio de 2013

La Asamblea del Año XIII


Este año se cumplieron dos siglos de una serie de medidas progresistas ideadas por hombres cuyos sueños de libertad consolidaron el camino hacia la independencia; fue el 31 de enero de 1813 cuando comenzó a sesionar en Buenos Aires la Soberana Asamblea General Constituyente, un hito fundacional que introdujo legislación innovadora en temas sociales y políticos. Convocada por el Segundo Triunvirato, la idea de formar una Asamblea fue con la intención de que poco a poco se comenzara a gestar la identidad argentina.
En pleno fragor de la Guerra de la Independencia un grupo de patriotas comprendió que, para liberarse definitivamente del yugo español, había que sentar las bases de una nación. Los auspiciosos triunfos militares de San Martín en San Lorenzo y de Belgrano en Salta acompañaron a los primeros meses de sesiones de los asambleístas, y para hacerlo se apoyaron sobre los mismos principios que inspiraron la revolución francesa.
El objetivo fue llamar a una Asamblea que representase a los pueblos recién emancipados y que se definiese el sistema institucional de las Provincias Unidas pero, durante su transcurso, diversos intereses sectoriales dividieron a los diputados, lo que terminó con una postergación de la declaración de la independencia y si bien tampoco se pudo redactar una Constitución, sí se lograron sancionar medidas de carácter social tales como la liberación de esclavos (se aprobó la ley conocida como "Ley de Libertad de Vientres"); se afirmó la primacía de la autoridad civil por sobre la eclesiástica, se eliminó la mita, el tributo y el yanaconazgo (una especie de servidumbre implementada por los incas y que continuó luego con los españoles); se prohibió la persecución y el uso de instrumentos para atormentar a los reos o presuntos delincuentes, se dio por terminado el poder de la Inquisición en el territorio y se abolieron todos los títulos que denotaran nobleza de sangre, se adoptó el Escudo y el Himno Nacional y se implementó una moneda propia.
Todas estas significativas medidas terminaron por definir una forma de gobierno; por primera vez un órgano de gobierno se declaraba soberano y sus miembros se negaban a jurar fidelidad a Fernando VII. Sin dudas, el mayor logro de los patriotas fue despejarnos el camino para librar esa lucha que parecía eterna: la Independencia de 1816.

lunes, 27 de mayo de 2013

Mapuches, Hombres de la Tierra

Entre verdes valles, montañas de nieves eternas y espejos de agua de desbordante belleza se afinca el pueblo mapuche que llegó a la Patagonia argentina desde Chile en los siglos XVI y XVII desplazado por la expansión de los colonos y tiene hoy una importante presencia en la provincia de Neuquén.

Mapuches, su paso desde Chile hacia Argentina

Escapando del acoso español, adoptaron exitosamente el caballo que obtuvieron cambiándolo por mantas y tejidos y luego, atravesando la cordillera para conseguirlo. Abandonaron la vida sedentaria y el papel de agricultores que llevaban en Chile, y basaron la búsqueda de alimento y vestido en el caballo. Aprovecharon la gran movilidad que éste les brindaba para dedicarse a la caza, así ocuparon las llanuras argentinas e impusieron su lengua y costumbres a pampas y patagones.

Mapuches en su paraíso de belleza abrumadora

Los mapuches o araucanos fueron los últimos indios que se establecieron en Argentina y marcaron el comienzo de la agonía de los tehuelches que ofrecieron bastante resistencia a la expansión mapuche. A veces, para resolver diferencias entre las comunidades indígenas enemigas, utilizaban el juego de la chueca o palín y lo acompañaban con rezos y bailes que eran animados con instrumentos en su mayoría de percusión y viento. En las ceremonias religiosas como el Nguillatun se utilizaban la trutruca, el pillolai, la p'füllka y el cultrum, tambor sagrado de esta comunidad. El Nguillatun o Camaruco es la ceremonia religiosa más importante en esta comunidad, aún hoy se realiza para agradecer y pedir a los dioses y antepasados por el bien común. Su duración es de cuatro días, y en ella se ejecutan danzas, oraciones, cantos y ofrendas.

Ceremonias y rituales conmovedores

En el maravilloso reino de la araucaria, los antiguos mapuches tenían buenos conocimientos, sabían nombrar las estrellas, los pájaros, las aves, los animales, los insectos y hasta los peces del río y del mar. Conocían las plantas y árboles, y hasta las piedras tenían sus nombres. La vital relación con la tierra se refleja claramente en su cultura, y allí se destacan los nombres que describen los distintos lugares que habitan, y que luego se tranformaron en nombres y apellidos. La siguiente es una pequeña muestra del significado de vocablos indígenas de la región que son usados para definir ríos, lagos, cerros y parajes de las zonas que habitan en la Patagonia argentina:

Mapuche = Hombre de la tierra

Caviahue = Lugar de encuentros o fiestas

Nahuel Huapi = Isla del jaguar

Copahue = Lugar con azufre o aguas termales

Lanín = Roca muerta

Neuquén = Río muy correntoso

Traful = Confluencia de ríos

Lácar = Barrancas desmoronadas

Futalaufquen =  Lago grande

Huechulafquen = Punta del lago

El árbol de la familia mapuche basa su organización social en la familia, ésta se une en linajes vinculados por los varones emparentados y solían asentarse en una misma región, disponiendo de un territorio para la agricultura.

Hermosas nenas mapuches posan para la foto

Los mapuches o araucanos se agrupaban en tribus numerosas, a menudo rivales, cuyo poder se fue consolidando a medida que absorbían a los pampas y patagones. Aunque nunca llegaron a formar verdaderos estados, tuvieron una cohesión y una organización política que sólo se puede comparar con la de los andinos del noroeste. Estaban gobernados por estirpes, dirigidas por un cacique (toqui). El gran cacique (gulmen) elegido por una asamblea de guerreros, ejercía su poder sobre un territorio más extenso.

Foto de una familia mapuche de principios del siglo XX

Por su importancia nutritiva, el sostén económico y simbólico de los mapuches fue el fruto del pehuén o araucaria. Este noble árbol además de sombra, protección y leña, antaño fue la base del alimento y la bebida de los indígenas de esta región aunque en su dieta también estaba formada por peces, maíz, avellanas y piñones que abundaban en los bosques pero también de papas, porotos y zapallo.

Familia mapuche posa sonriente y feliz

Hoy como ayer, ellos, señores del frío y el viento, producen artesanías y sus productos más habituales son la alfarería, objetos en madera, cuero y joyería en metal, asimismo elaboran tejidos con motivos geométricos de especial riqueza y detallismo pero también ofrecen deliciosas tortas y pan casero a sus visitantes.

Mapuches reciben y agasajan a los visitantes con sus atuendos típicos

En la historia argentina tuvieron gran importancia estas tribus, y muchos escritores y viajeros han dejado interesantes testimonios sobre ellas. Para vivir más de cerca este apasionante capítulo de nuestro pasado nacional algunas de sus reservas ofrecen camping y pueden visitarse si se solicita un permiso en la Municipalidad.

sábado, 25 de mayo de 2013

La Pirámide de Mayo, Primer Monumento Patrio

Emblemática Pirámide de Mayo

No es ostentosa ni impactante, por el contrario, es más bien humilde pero su gran valor es simbólico porque representa la conciencia de los principios de la libertad, porque es el punto de partida de nuestra propia historia, porque es una especie de altar recordatorio de nuestras primeras victorias patrias, porque es la verdad de su tiempo, porque es pobre porque los patriotas eran pobres... en definitiva, porque la Pirámide de Mayo es la Patria; el eminente médico y científico Florencio Escardó dijo de ella: "Buenos Aires tiene su monumento fundamental único, epónimo: la Pirámide de Mayo. Sitio y símbolo umbilical de la libertad (...) para quien mira de la calle es una norma, un fermento y un punto de partida; para quien la contempla desde los balcones de la Casa de Gobierno, un índice o un reproche. (...) no se puede describir ni tiene porqué entenderla el turista, se la ama, se la siente. Tampoco vamos a visitarla casi nunca, pero nos es imprescindible saber que está allí. Ella es la verdadera Capital de la Nación."

Jura de la Constitución de Buenos Aires (1854)
Se puede ver la pirámide original antes de los cambios de 1856

La ciudad de Buenos Aires conmemoró con un gran festejo popular el primer aniversario de la Revolución y el 25 de Mayo de 1811 se inauguró en la Plaza de la Victoria, frente al Cabildo y a la Catedral, una pirámide destinada a conmemorar los sucesos de Mayo de 1810.
El festejo combinó las antiguas fiestas con los nuevos rituales patrióticos. Tradicionalmente, la ciudad celebraba en la plaza principal el advenimiento de los nuevos reyes españoles, la llegada de los virreyes, el día del santo patrono, el Carnaval o la Semana Santa pero desde 1808 se decidió conmemorar además la Reconquista de la ciudad, el 12 de Agosto, y la Defensa, el 5 de Julio.

La Pirámide en medio de la Plaza de la Victoria (1867), 
hoy Plaza de Mayo

En Marzo de 1811, la Primera Junta encargó al Cabildo la dirección de los festejos, y se decidió erigir una columna transitoria, que construyó el maestro de obras Francisco Cañete y que se inauguró el 25 de Mayo, a pesar de que no estaba terminada. A sus pies se colocaron las banderas de los regimientos de Patricios, Arribeños, Pardos y Morenos, Artillería, Húsares y Granaderos de la guarnición de Buenos Aires.
Un melodrama presentó a un prisionero rompiendo los grilletes y liberándose de las cadenas, mientras se arengaba al público, que respondía con vivas a la libertad. Desfilaron comparsas con banderas y estandartes, como La patria triunfante o Día grande, memorable y sin segundo / honrado en los fastos serás del Nuevo Mundo.

La Pirámide de más cerca
 
También hubo celebraciones populares en los barrios: arcos triunfales, iluminación especial, comparsas, bailes y distribución de refrescos. Fue una celebración que no tenía antecedentes, superó a las anteriores que tradicionalmente se celebraban en la Plaza de la Victoria. Incluyó el Paseo del Real Estandarte, el Tedeum en la Catedral, repique de campanas, desfile militar, salvas de artillería, fuegos de artificio e iluminación de la ciudad durante cuatro noches. En la plaza se levantó un arco triunfal, coronado con una estatua de la libertad, y se ofrecieron diversos espectáculos artísticos pletóricos de fervor patriótico.

La Pirámide de Mayo, detrás se ve la Casa Rosada

Desde entonces la Pirámide de Mayo se convirtió en el punto de referencia de las fiestas mayas y otras celebraciones patrias y momentos críticos o fundamentales de nuestra historia pero la pirámide original parecía pequeña en relación de lo celebrado por eso en 1856 se decidió ampliarla. Prilidiano Pueyrredón levantó un nuevo monumento coronado por la estatua de la República, que contenía en su interior la pirámide original.

Detalle de su cúpula

En 1883, con la remodelación de la Plaza de Mayo, se discutió su demolición o su traslado que fue concretado finalmente en 1912, cuando se la instaló en el sitio que ocupa hoy y donde ahora mismo se están llevando a cabo nuevamente grandes festejos. Feliz día de la Patria.