sábado, 21 de septiembre de 2013

"Casi Desearía que Fuéramos Mariposas..."


¡Holaaa! ¿cómo están, queridos míos? Feliz Día de la Primavera, hoy es una mañana espléndida, ya están llegando mejores días; este infinito horizonte azul, el sol entibiando a través del vidrio... la magia se rehace por eso hadas y mariposas están haciendo una fiesta en mi jardín.


Brisa cálida que no invade, mis rosas vuelven a renacer... está llegando la dulce estación!


Aunque el invierno todavía va a reservarnos algunas noches iluminadas por el fuego, doña Primavera ya nos tiene preparadas brisas tenues, brillantes noches estrelladas y mil magnolias que saludarán al sol. 


Un soplo de naturaleza recién nacida y este cielo de oro atrajeron a dos frágiles mariposas que van y vienen como ángeles besando a las flores...


En mi jardín existe un lugar grande para el sentimiento, yo lo llamo el jardín de las reflexiones y los sueños pero hoy estamos de fiesta, los pajaritos están muy alborotados, perciben chispitas en el aire y decidieron organizar un gran concierto, están cantando con frenesí.


Qué suerte, en este lugar del mundo el encanto de la Primavera ha vuelto, sólo espero que sea generosa, que traiga aire terso, nubes serenas y, más que todo, que  traiga llena la copa de la vida  *:)

miércoles, 28 de agosto de 2013

Antoine Watteau, el Pintor Rococó de la Vida Alegre

Jean - Antoine Watteau 
(1684 - 1721)


Exquisito, minucioso y genio iniciador del rococó en la pintura fue Jean - Antoine Watteau, un pintor francés cuyas composiciones transmiten un clima melancólico, refinado y sutil que es esencial en toda su obra.

Canción de amor

El joven pintor gustaba de las escenas galantes y costumbristas, el teatro, la música, la conversación, la mitología, los desnudos y los paisajes sombríos y frondosos. El erotismo es sutil y no se expresa abiertamente.

Mezzetin

Recreaba un tipo de atmósfera dorada con su arte; la sofisticación de Watteau brilla a gran altura.

The bird nester

La lección de música

Los cuadros están ambientados en jardines aristocráticos, habitados por personajes elegantes que nos muestran el ambiente social del rococó.

Los placeres del baile

Pareja elegante junto a una fuente esculpida

Watteau muestra gente distinguida y se le atribuye la creación del género de las fiestas galantes, es decir escenas de cortejo amoroso y diversiones de la vida cortesana que buscaba el contacto con la naturaleza.

Campos Elíseos

Elevó la fête galante a su punto más alto creando este melancólico mundo onírico y misterioso poblado por gente que coquetea y juega en un ambiente parecido a un parque. El ambiente pastoral subraya la inocencia y espontaneidad de los participantes, que se afligen ante la rigidez impuesta por las convenciones sociales.
La siguiente pintura es un muy buen ejemplo de las "fêtes galantes" perfeccionado por Watteau. Aquí el artista se incluyó a sí mismo como el músico sentado tocando una gaita. La bailarina central puede ser la actriz Charlotte Desmares, que era la amante del duque de Orleans. Su pareja de baile es Nicolas Vleughels, un pintor flamenco, amigo de Watteau.

Fêtes Vénitiennes

Pese a su aparente fantasía y artificio, todas las obras denotan notable maestría técnica y compositiva. En sus paisajes las figuras se mueven en deliciosos vestidos de seda; se deleita Watteau mostrando la calidad de las telas satinadas en ambientes de ensueño.

El Cuarteto

El Baile

En 1712 fue nombrado Agregado de la Academia Real de Pintura y Escultura, por lo que debía donar una obra a la misma, y lo hizo cinco años más tarde presentando su obra maestra El Embarque a la Isla de Citerea, que representa una idea propia de la poesía francesa: se trata de un viaje a una isla de bienaventurados en la que reside el Amor.

Embarque a la Isla de Citerea

En 1719 se traslada a Londres para consultar a su amigo y admirador, el doctor Mead, sobre la enfermedad que padecía, tuberculosis; pero regresó a París al año siguiente sin experimentar ninguna mejoría. Lamentablemente jamás se recuperó. Falleció prematuramente a los 36 años de edad llevándose con él su lírica melancolía.

martes, 20 de agosto de 2013

Llueve en el Silencio de la Noche

Está lloviendo. Este es uno de esos instantes mágicos en que cada cosa en el mundo pareciera estar en su lugar, el universo puso su mecanismo a funcionar a mi favor y está lloviendo. Así es la vida, creo que soy una de las pocas personas que debe sentir amor por el invierno y el mal tiempo... siento que la vida es más fácil cuando llueve, es como una canción de cuna de la Madre Naturaleza para mí. Pocos sonidos me resultan más inspiradores que las gotas cayendo sobre las hojas secas.


La ciudad se viste de gris y las hamacas en los parques desiertos lloran de melancolía. Como soy una nostálgica irredenta, recreo una atmósfera casi irreal y me recuerdo dando vueltas con la bicicleta o pisando charquitos y a mi madre llamándome que entrara enseguida a casa porque me iba a enfermar, mientras yo seguía riendo. Cuando llueve bajo el pulso, aparecen añoranzas y los recuerdos más dulces de mi infancia.


Nada como escribir en una tarde de lluvia, es poesía que invita al alma a descansar... y de repente, la voz de un dios enfurecido, que me hace sobresaltar. Arrecian los truenos y golpea fuerte el agua en mi ventana. Pura maravilla.


Puede caer una finísima llovizna, como lágrimas de un ángel; ser lila o púrpura, tener alas suaves o caer como una tromba, fuerte y oscura, no importa. Llueve en el silencio de la noche, embarga mi alma y me reconforta.


Hace un tiempo atrás, en mi pueblo natal, durante las noches de verano adoraba escuchar la lluvia mientras a lo lejos escuchaba el nostálgico sonido del tren pasando... y cuando la tormenta ya cedía  escuchaba el canto de los grillos felices entonando sus acordes a todo pulmón. La vida sonreía.


Confieso lo inconfesable, los días tremendamente soleados y los cielos eternamente despejados a veces me pueden resultar un poco deprimentes; en cambio caminar por una playa solitaria un día lluvioso en  pleno verano es comenzar a fantasear con el discreto encanto de su decadencia, y es la gloria. Ahh, el dulce sonido de la lluvia. El cielo se oscurece rápidamente, el viento se arremolina, la ciudad se suspende en el silencio... se bajan persianas, se cierran puertas y ventanas y... llueve!