martes, 9 de noviembre de 2010

Rock Nacional Argentino, un Gigante Manantial de Obras Maestras

Rock Argentino, Rock de Acá

Desde mediados de los años '60 en Argentina tomó mucha fuerza el rock, con letras que preocupaban a los jóvenes de ese momento aquí este ritmo tomó características y sonido particulares representando a un tipo adolescente disconforme y transgresor. Fue -junto a México- uno de los primeros en ser cantado en español y se transformó en un éxito rotundo dentro y fuera del país, se lo conoce como Rock Nacional Argentino, rock de acá.


Allá por el año 1955 surge en EE.UU. la figura de Bill Halley provocando un furor inusitado entre los jóvenes; en el año '58 la gran estrella llega a Buenos Aires y despertó un gran interés entre los músicos argentinos. Hasta ese momento en Argentina existía otra corriente musical que se conocía como La Nueva Ola y tenía gran éxito con Palito Ortega a la cabeza, ellos se basaban en letras románticas y de influencia italiana, entonces estas dos corrientes empezaron a rivalizar. Los jóvenes rockeros se oponían a lo establecido y a las "canciones tontitas" que no los representaban y vieron en este nuevo ritmo musical el vehículo para expresar las propias vivencias, los temas que los preocupaban y su ideología en nuestro propio idioma.


Por el año '56 inician esta historia Eddie Pequenino con su grupo Mr. Roll & The Rockets, le sigue el fulgurante éxito de Billy Cafaro con su tema Pity Pity; ya en la primavera del '61 suena con todo Vuelve Primavera de Armando Trejo vendiendo 1.000.000 de discos en poco tiempo.
Johnny Tedesco tuvo un gran éxito y se proyectó incluso en el exterior.
En 1963, Roberto Sánchez arma el grupo Sandro y Los de Fuego, con la estética de Elvis Presley y "rompe todo", haciendo delirar a las mujeres y logrando que el rock se instalara definitivamente, pero fue tildado de "grasa" por la clase media. Luego abandona el rock pasándose a la música melódica. Fue muy reivindicado a partir de los '90.


Los pioneros de un rock más contestatario y rebelde fueron Tanguito, Moris, Javier Martínez -creador de Manal-, Pajarito Zaguri y Miguel Abuelo entre muchos otros, que tocaban en circuitos no comerciales y se reunían a tocar y componer en un local llamado "La Cueva" o en la pizzería "La Perla" del barrio de Once.


En el '67 aparece el grupo Los Gatos, con Litto Nebbia a la cabeza, y logra imponer sus hits "La Balsa" y "Ayer Nomás", dos temas que le dieron un gran impulso al rock nacional.
Más tarde se forma el grupo Almendra, del gran Luis Alberto Spinetta -muchos recordarán su éxito "Muchacha, Ojos de Papel"- y Arco Iris, del compositor y músico argentino Gustavo Santaolalla, ganador de 2 premios Oscar. Todos tenemos en la memoria colectiva a sus hermosas "Mañanas Campestres".


Disuelto Almendra, Spinetta formó el grupo Pescado Rabioso y los demás miembros formaron Color Humano y Aquelarre. Pedro y Pablo fue un dúo compuesto por Miguel Cantilo y Jorge Durietz, creado en 1968 y sus temas no han perdido ni un segundo de vigencia.


También se destacó el legendario grupo Vox Dei con su álbum La Biblia, una ópera rock atemporal.
A partir de aquí el rock se diversificó y tornó a un rock más pesado, más heavy apareciendo el grupo Pescado Rabioso, Billy Bond y La Pesada del Rock, y se destacó Pappo's Blues que combinó blues y metal. Estos grupos marcaron el pulso de los inicios del rock argentino.


Hacia 1972 cobra popularidad el rock acústico con grupos como Alma y Vida, Vivencia y Pastoral.
Por esta época también surge el dúo más exitoso, con música para adolescentes y temas de "fogón": Sui Generis -formado por Charly García y Nito Mestre- y Pastoral, ambos lograron fama en el exterior.


Roque Narvaja fue el líder y fundador del grupo La Joven Guardia y hacía música beat, despues viró más al pop. Sentimiento y letras llenas de contenido. Roque es nuestro privilegio.


Paralelamente, hacia el año '75, estaban surgiendo en los circuitos underground grupos experimentales más sofisticados, el primer gran grupo fue Crucis, luego llegó Invisible -tercera agrupación de Spinetta- y Charly García formó La Máquina de Hacer Pájaros, hacían rock progresivo y sinfónico.
En el año '76 los rockeros eran mal vistos por los militares pero el rock siguió adelante con músicos como Vox Dei y Pappo's Blues.
En el '77 nace en la ciudad de La Plata la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota con un estilo muy particular. Con el tiempo se convertirían en una de las bandas más importantes del rock argentino convocando multitudes donde sea que toquen.


En el '78 el super Charly García creó Serú Girán, otra maravilla. A mí me parece lo mejor de lo mejor, sus temas son vivencias para oir con el corazón.


En los comienzos de los '80 terminaría el rock sinfónico y progresivo. Vox Dei cumplía su tercera década y crecía la figura de León Gieco. Spinetta tenía su nuevo grupo Spinetta Jade que fusionaba jazz y rock, mezcla bastante infrecuente aunque después viró más hacia el pop.
Hacia el final de la dictadura, con la derrota de Malvinas, paradójicamente el rock cobró un inesperado realce ya que se había prohibido escuchar música en inglés.
Aparecen un montón de bandas influenciadas por el post punk, el new wave y se revitalizan Los Redonditos de Ricota transformándose más tarde en banda de culto.
Surge -de La Plata también- Federico Moura y su magnífico grupo Virus.

 

Y cómo iba a faltar la banda más renombrada del rock iberoamericano: Soda Stereo, con reminiscencias de post punk inglés. Acá, mi tema favorito.


Nacen grupos de dark rock como Los Violadores.
Miguel Abuelo crea Los Abuelos de la Nada grupo que integraba un jovencísimo Andrés Calamaro y dan comienzo al pop-rock, con temas más bailables. Qué bandas increíbles... todos músicos super talentosos. Personalmente creo que los '80 dieron las mejores bandas.


Miguel Mateos crea Zas, hace música fuera de serie y es la gran joya de los '80. Debería hacerle un pedestal a este gran capitán, un gladiador del rock.


En Mendoza surgen Los Enanitos Verdes.
Y no puedo obviar a Luca Prodan, un italiano que tuvo muchos seguidores que lo veneran hasta hoy. Él formó la agrupación Sumo. Se dice que Luca Not Dead.


Pappo, siempre dentro del estilo heavy metal, fundó Riff. También dentro de ese estilo surgieron V8 y La Torre.
Surge una movida rosarina muy importante con músicos muy talentosos que siguen estando vigentes como Fito Páez, Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré.
Se presentan con gran éxito Alejandro Lerner y Celeste Carballo.
Fabiana Cantilo se revela como la gran voz femenina del rock nacional y se crean grupos muy divertidos como las chicas de Viuda e Hijas de Roque Enroll y Los Twist.
Miguel Zavaleta crea Sueter y toca su divino e inolvidable "Amanece en la Ruta".


Antiguos grupos se volvieron a juntar, mientras que Charly García y Luis Alberto Spinetta siguieron como solistas. A partir del '83 alcanza gran difusión León Gieco con su ya himno "Sólo le pido a Dios".
A mediados de la década las nuevas bandas ya no se parecían en nada a las anteriores, aparecieron los G.I.T., trío formado por Guyot, Iturri y Toth.
Los Fabulosos Cadillacs -introducen el ska-, Los Pericos -cantaban reggae en inglés- y Los Auténticos Decadentes, éstos más onda murgueros y todos super exitosos. Representan un tipo de rock tropical.


Rata Blanca lideraba el heavy metal junto con Attaque 77 que también tuvo muchísimo éxito con su tema "Hacelo Por mí". En fin, el rock nacional llegó a su climax, los grupos y tendencias se multiplicaban y todo era fervor y alegría.
Los Ratones Paranoicos crearon un subgénero inspirados en los Rolling Stones, el "rock rollinga".
En 1987 Hilda Lizarazu surge como principal vocalista y teclista del grupo Man Ray.
La Renga tuvo éxito masivo a fines de los '90, los años en los que el punk y el heavy metal trascendieron hacia la masividad, como lo hicieron Dos Minutos y Todos Tus Muertos.
También vieron el surgimiento de A.N.I.M.A.L. (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar). En sus canciones defendían a las comunidades aborígenes y el nacionalismo, mientras que también criticaban al actual orden mundial. Su sonido combinaba el hardcore punk, el heavy metal y el thrash. La desaparición de Hermética, dio como resultado el surgimiento de Almafuerte, una de las más populares de la actualidad.
No puedo dejar de mencionar a la muy importante Bersuit Vergarabat, a Los Piojos, a Ratones Paranoicos, Mancha de Rolando, Los Caballeros de la Quema, Viejas Locas banda rollinga que tenía a Pity Alvarez como voz cantante y que, entre otras bandas barriales, dominaban la escena musical. Fue una década muy creativa.



Con el rock alternativo Babasónicos fue el único grupo que pudo sobresalir y establecerse. Illya Kuryaki and the Valderramas, mezclaban el hip-hop con novedosa tendencia estética. Turf, con Joaquín Levinton hacen pop rock "rollinga", estilo que a partir de los '90 se volvió masivo.


Todo el tiempo aparecen bandas nuevas, y sé que me quedan miles sin nombrar como pueden ser Arbol, Massacre, Catupecu Machu, Los Tipitos o Miranda!, Las Pelotas, Kapanga, Nonpalidece o Divididos. En fin, el panorama es muy variado y ecléctico.
Los festivales se multiplicarán este verano por todas partes, es que se trata de un género musical muy convocante. Y todos tienen algo interesante que decir porque por suerte hay mucho talento. La máquina de la grandeza creativa sigue y sigue, hay rock nacional para rato.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Antoni Gaudí. Fantasía, Fervor Religioso y Talento

Antoni Gaudí

El arquitecto español Gaudí (Reus, 1852 - Barcelona, 1926) es uno de los máximos representantes del modernismo, y es el creador de una fantástica arquitectura escultórica, en la que utiliza volúmenes y superficies onduladas. Sus obras son todo un hito, por eso los invito a revisar juntos su apasionante vida.
Antoni fue el quinto y último hijo de un fabricante de calderos de Reus. Su familia era muy humilde por lo que tuvo que comenzar a trabajar y empezó como aprendiz en una fábrica de hilados y tejidos de algodón. Según se cuenta, el dueño de la fábrica descubrió un día al niño leyendo un libro de aritmética, y al observar las dotes que tenía para el estudio, lo ayudó para que entrara a los once años, en el colegio de los Padres Escolapios de Reus, que era gratuito y funcionaba gracias a donaciones particulares. En aquel colegio, el joven aprendió la geometría de Euclides, la mecánica de Newton y las ciencias naturales de Linneo. Pero no fue un buen estudiante, le costó mucho esfuerzo aprobar el bachillerato, quizá porque su carácter, independiente y taciturno, no se amoldaba a la disciplina académica. Cuando terminó la secundaria, se fue a Barcelona a estudiar arquitectura. Sus calificaciones universitarias tampoco fueron brillantes, su ritmo de trabajo era demasiado parsimonioso como para tener los trabajos a tiempo pero como nunca dejó de cuidar todos sus proyectos con detalle los encargos no le faltaban. Uno de sus primeros trabajos importantes fue el diseño de una cooperativa obrera en Mataró. Gaudí, muy sensible a las penosas condiciones de los obreros de las fabricas, se implicó por completo en el diseño de las treinta casas de esta colonia, individuales y con su propio jardín, mostrando un idealismo que le hacía buscar las mismas comodidades para la gente humilde que para los poderosos. Se dice que durante esta época estuvo enamorado de la maestra de la cooperativa, Pepita Moreu, pero esta relación no terminó en boda ya que ella lo rechazó. Tras esta decepción, el joven arquitecto continuó soltero toda su vida, ocupándose de su padre y de Rosa, la hija de su hermana fallecida. Su círculo de conocidos había ido en aumento. Entre ellos hay que destacar al hombre que lo ayudó a dar el salto definitivo, el arquitecto Joan Martorell i Montells. Gaudí había sido su ayudante y de él aprendió a resolver los problemas de equilibrio de las construcciones mediante la geometría, ahorrándose así las fórmulas matemáticas, que nunca fueron su fuerte.


 
A traves de Martorell conoció al cliente que le abriría las puertas de las familias más distinguidas de Barcelona, el rico empresario Eusebio Güell. El primer encargo que le hizo Güell fue la realización de una casa de recreo en la finca que tenía su suegro, el marqués de Comillas, en Santander. Gaudí tomó el encargo e hizo gala de toda su inventiva dentro del estilo historicista, mezclando los estilos gótico y mudéjar. Al mismo tiempo comenzó a renovar la casa de los Güell en Barcelona. Tiró la fachada y levantó una nueva, muy sobria, con una llamativa puerta doble construida con arcos en forma de cadena, frecuentes en todos sus edificios por su gran resistencia. Güell quedó encantado con la fachada llena de cristales y el sentido teatral de su nuevo hogar.



El más importante de los siguientes encargos de Güell fue la urbanización de un "parque" en las cercanías de Barcelona, en una zona conocida como la Muntanya Pelada. Parece que la primera intención del propietario era tener un parque privado pero cambió de idea y decidió que fuera una "ciudad jardín", con viviendas para gente de clase media. En este sentido, el proyecto fue un fracaso, porque al final sólo se construyeron dos viviendas, en una de las cuales vivió el propio Gaudí y hoy es su Casa - Museo.

Casa - Museo de Gaudí

Gaudí aprovechó los desniveles del terreno para construir caminos con viaductos y puentes. La entrada esta flanqueada por dos pabellones que recuerdan a las casas de los cuentos infantiles. Enfrente de la entrada comienza una escalera muy compleja, de doble rampa, adornada con extraños elementos decorativos. En el centro del parque, está el llamado "templo griego", una sala de columnas, en la que supone iba a situar el mercado de la ciudad jardín. Cada uno de los detalles es único y especial,  y se destaca el espectacular mirador desde el que se puede contemplar toda la ciudad. Su decoración esta hecha a base de pequeños trozos de cerámica coloreados, es la técnica del trencadís de inspiracion musulmana, con la que el arquitecto decoró la mayoría de sus edificios posteriores.


 



Tras el parque, llegó el encargo de la remodelación de la Casa Batlló, cuya fachada Gaudí concibió inspirándose en el espinazo de un dragón.  En los días nublados, los huecos de aire y luz de esta casa hacen como un efecto de fondo submarino. Pero en los días de sol estallan los colores y las formas. En toda la casa no hay una sola línea recta, hasta los techos son ondulados. Se dice que la Casa Batlló representa la leyenda de San Jorge enfrentando al dragón. Esta infinita suma de detalles, cargadas de simbolismos le han dado a sus obras un sello personalísimo e irrepetible.




Después vino la Casa Milà, más conocida como "La Pedrera" por su aspecto de montaña pétrea, la última gran obra civil de Gaudí entre 1906 y 1910, encargo del empresario Pere Milà Camps. Aquí Gaudí proyectó una fantástica vivienda de formas onduladas que remite a un acantilado marino con fachada en piedra calcárea, con la parte superior cubierta de azulejos blancos y da la impresión de montaña nevada.
Se dice que George Lucas se inspiró en su terraza para La Guerra de las Galaxias porque el lugar se asemeja a un desierto con sus dunas y las chimeneas son idénticas a los guerreros imperiales de la saga. Todas sus piedras se tuvieron que tallar ya colocadas porque cada una tenía su sitio determinado. Esto encareció tremendamente los costos pero a los propietarios no les importó, ya que eran conscientes de estar participando en la realización de una obra de arte. La azotea iba a estar rematada con unas esculturas gigantes de la Virgen del Rosario, de San Miguel y de San Rafael, pero tras la Semana Trágica, el señor Milà pensó que colocarlas podría atraer la ira de los obreros, y la casa quedó como un pedestal truncado. No poder colocar las estatuas fue una gran decepción para Gaudí.



Corría el año 1910 y, cansado de servir a la burguesía, decidió abandonar todas sus obras por la realización de una sola, una que había comenzado en el año 1883: la Catedral de la Sagrada Familia. Conocida en aquel entonces como la "Catedral de los Pobres" porque se estaba realizando gracias a donaciones y limosnas.

Catedral de La Sagrada Familia

Su padre y su sobrina ya habían muerto, hecho que lo llevó a dedicarse en cuerpo y alma a la realización de la catedral, retirándose del mundo y viviendo allí mismo, en una casa prefabricada a pie de obra.  También renunció a sus honorarios, utilizando todo el dinero que llegaba procedente de las limosnas en materiales y en pagar a los obreros. Con ello no sólo intentaba que sus proyectos llegaran a buen puerto, sino que, como hombre muy religioso que era, creía estar trabajando para mayor gloria de Dios.

Visión Nocturna de la Catedral

Los planos originales no eran suyos, sino del arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar, pero éste dimitió tras una disputa con el promotor de la obra, el librero José María Bocabella, quien pertenecía a la congregación que pretendía fomentar la devoción a la Sagrada Familia como alternativa a las ideologías socialistas y anarquistas. Martorell, el protector de Gaudí, lo recomendó y en el año 1883 se hizo cargo de las obras. Tuvo que respetar el estilo neogótico del anterior arquitecto, pero pronto introdujo modificaciones radicales y concibió la catedral como un edificio grandioso y absolutamente original. Añadió multitud de torres cargadas de contenido simbólico: cada fachada tendría cuatro torres por los Doce Apóstoles, la gran torre del cimborrio simbolizaría a Cristo, rodeado por los cuatro campanarios de los Evangelistas; en la cabecera del templo se levantaría la última torre, dedicada a la Virgen.

La Catedral, más de Cerca

Los trabajos progresaron con lentitud, algo que no importaba demasiado al arquitecto porque él pensaba que, al igual que las iglesias de antaño, ésta tenía que ser obra de varias generaciones y cada una tendría que aportar sus propias ideas. A Gaudí sólo le dio tiempo de terminar una de las fachadas del crucero, la del Este, dedicada al Nacimiento de Cristo. Fue atropellado por un tranvía el 7 de junio de 1926 cuando, dice la leyenda, no lo vio venir porque caminaba para atrás, retrocediendo para ver en perspectiva las torres del templo. No llevaba encima ninguna identificación y su aspecto era tan sencillo que los que lo recogieron pensaron que se trataba de un mendigo, por lo que lo llevaron a un hospital de beneficencia. Allí lo identificó un amigo y murió dos días después a los 74 años.
La Sagrada Familia es la obra más grandiosa, extravagante e inabarcable de Gaudí, actualmente su trabajo es visto con admiración pero en su época fue tratado con indiferencia y hostilidad por sus obras osadas y controvertidas. Antoni Gaudí fue enterrado en la cripta y se está estudiando un proyecto para beatificarlo en 2016. Hasta ahora fueron presentados dos milagros, pero uno ha sido rechazado.
Este domingo 7 de noviembre el Papa Benedicto XVI consagrará el Templo al culto y se celebrará misa por primera vez. Hoy en día las obras de La Sagrada Familia continúan a  toda marcha financiadas por corporaciones japonesas y se cree, estaría terminada en 2026. Las once obras de Gaudí en la ciudad fueron nombradas en 1984 como Patrimonio de la Humanidad. Su legado, junto al de otros artistas y arquitectos estrella, transformaron a Barcelona en un auténtico museo al aire libre.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Miguel Angel Buonarroti, el Artista Total

Miguel Ángel Buonarroti

Miguel Ángel representa la encarnación del artista total y es el paradigma del genio renacentista. El gran Miguel Angel alcanzó inmensa fama en vida y fue alabado por sus contemporáneos como el mejor artista de todos los tiempos. Cultivó principalmente la pintura, la arquitectura, la poesía y sobre todo, la escultura. Consagró toda su vida a la creación artística, obsesionado por una idea que mantuvo firmemente hasta el fin de sus días: la búsqueda de la perfección, por sí misma y como camino a la inmortalidad.
Michelangelo di Lodovico di Buonarroti Simoni nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese, localidad que formaba parte de los dominios de la república de Florencia.
Pertenecía a una familia noble que había alcanzado su fortuna con el comercio y la banca, aunque en ese momento había perdido parte de su riqueza y pasaban algunas estrecheces económicas. El hijo mayor de la familia tomó los hábitos muy joven y Miguel Angel mostró vocación artística, cosa que a su padre no le gustaba. De todas formas en 1488 entró como aprendiz en el taller de Ghirlandaio, donde aprendió el arte de pintar y el dominio de la técnica del fresco. Completó su formación con el escultor Bertoldo di Giovanni, que había sido discípulo de Donatello.
Resulta que un día Lorenzo el Magnífico pasa por donde Miguel Angel estaba esculpiendo la cabeza de un fauno copiando una antigua escultura que había en el jardin de la Villa Médici y admirado por la perfección que logró el joven decidió tomarlo bajo su protección. De esa manera pasó a formar parte del grupo de intelectuales y artistas más avanzados de su época.
Allí tomó contacto con el ambiente más culto y refinado del que se rodeó "El Magnífico" e iniciaron una larga y productiva relación de mecenazgo entre los poderosos Médicis y Miguel Angel, vínculo que sufrió altibajos durante la larga vida del artista (89 años).
En 1496, con 21 años, el artista viajó por primera vez a Roma, la ciudad se encontraba en obras debido al afán renovador de los pontífices que estaban empeñados en convertirla en la capital de la cristiandad para que impresionara a los peregrinos procedentes de toda Europa.
En aquel febril ambiente artístico, el joven escultor pronto recibió importantes encargos, uno de ellos le haría cosechar fama y renombre: La Piedad del Vaticano.

La Piedad

La Piedad es la imagen de la figura de la Virgen María joven, con una tristeza serena sosteniendo a un Cristo yaciente y desnudo. Mide 1,74 por 1,95 metro, y es de mármol totalmente pulido. Aquí Miguel Angel se permitió una pequeña licencia: fue la única vez que firmó una de sus obras.
A esta época también corresponde su Baco Ebrio.

Baco Ebrio

En 1501 volvió de nuevo a Florencia, allí realizó una de las obras que más fama y popularidad le dieron: el David, obra que encarna la perfección de las formas masculinas.

El David

Era un bloque de mármol de Carrara muy alto y muy estrecho que Agostino de Duccio había empezado a esculpir, pero tuvo que abandonar por las dificultades que presentaba la forma del material. Se buscó a otro escultor y se eligió a Miguel Angel quien trabajó con tal maestría en esta obra que no se nota la huella de otras manos. Esta obra simboliza la potencia de la República.
En este período realizó también La Virgen con el Niño y La Sagrada Familia.

La Virgen con el Niño

La Sagrada Familia

En 1505, fue llamado a Roma por el Papa Julio II que estaba empeñado en hacer de la Santa Sede la primera potencia italiana. Allí, en medio de la mayor ebullición, Miguel Angel quedó indisolublemente ligado a la Ciudad Eterna. Pero la relación entre Miguel Angel y el Papa siempre fue difícil, estuvo marcada por la desconfianza mutua y el choque entre dos personalidades complejas y vehementes.
El Papa le encargó, entre muchas otras cosas, la realización de su sepulcro pero entre tantas exigencias y discusiones fue modificado varias veces, finalmente se redujo a una "sencilla" tumba, para la cual utilizó algunas esculturas como Lía y Raquel y el impactante y famoso Moisés.

Imponente Moisés - Tumba del Papa Julio II

Moisés, desde otro Angulo

Santas Lía y Raquel

Fue realizado en 1513, es una escultura gigantesca que mide 2,35 metros y está en el centro de la tumba de San Pedro in Vincoli -la basílica reina de la arquitectura religiosa ya que no existe ningún edificio parecido a éste en todo el mundo-. También allí se encuentra el mausoleo de los Médici que el artista erigió para la poderosa familia florentina.

Vista de San Pedro in Vincoli

Detalle de la Cúpula de la Basílica

Detalle Interior de la Cúpula de la Basílica

Otra Perspectiva de la Basílica de San Pedro

Miguel Angel vivió agobiado y atormentado porque aunque trabajó por encargo para los más poderosos tuvo que soportar estrecheces económicas toda su vida, y decía: "vivo cansado a causa de los formidables trabajos y perseguido por mil angustias". Es decir que los poderosos nunca estuvieron a la altura de la sensibilidad de semejante artista. Su carácter se volvió más solitario e introspectivo, le gustaba trabajar solo, lo que empeoró sus padecimientos convirtiéndolo en un hombre irascible. Incluso prescindió de ayuda cuando inició la titánica tarea de los frescos del Juicio Final.

El Juicio Final

A esta pintura la emprendió solo siendo ya sexagenario -excepto para pintar el fondo turquesa- aunque la pared medía 13,70 x 12,20 metros lo que lo obligó a un esfuerzo físico extenuante durante siete años. Cuando contó con colaboración como en el caso de los trabajos arquitectónicos de San Pedro, se peleó con todos los maestros ayudantes y también se enemistó con Leonardo da Vinci y Rafael.
La realizacion de los frescos de la Capilla Sixtina fue un proceso terriblemente complicado que duró cuatro años, del 1508 al 1512, sobre todo porque el temperamento del artista sólo permitió que un aprendiz le mezclara la pintura. Miguel Angel tuvo que trabajar sobre un andamio, en una incómoda postura, además de estar sometido a la constante presión del Papa, el anciano Julio II que quería ver la magna obra terminada. El Génesis es uno de los fragmentos más conocidos.

Génesis

Miguel Angel aceptó a regañadientes la decoración de la Capilla Sixtina porque no confiaba demasiado en su talento pictórico, increíble, no?  además era humilde! Pero en verdad la enorme bóveda es una de las mayores empresas artísticas de todos los tiempos. Son trabajos de 900 metros de superficie que lo agotaron mental y físicamente. Pero como dudaba de su obra a veces se sentía insatisfecho y por eso rompió varios de sus dibujos preparatorios para que las generaciones futuras no supieran de su fatiga y sólo percibiesen la perfección de sus trabajos. En tanto el Papa Julio II amenazó a Miguel Angel con atacar Florencia si no pintaba la Capilla Sixtina (llamada así por el Papa Sixto IV), entonces el excelso artista aceptó el "encargo".

Detalle de Los Frescos de la Capilla Sixtina

Bóveda y Laterales de La Capilla Sixtina

Una vez finalizada la decoración de la capilla, Miguel Angel se dispuso a continuar con la tumba de Julio II, pero el Papa murió y su sucesor León X lo interrumpió y le encargó la remodelación de la fachada de la Iglesia de San Lorenzo, en Florencia.
La obra sería finalmente sustituida por la realización de una capilla funeraria destinada a albergar los restos de la familia de los Médicis, donde se destacan las figuras alegóricas del paso del tiempo: La Aurora, El Crepúsculo, el Día y la Noche.

Capilla Funeraria de Los Médicis

A esta época también corresponde la realización de la Biblioteca Laurenziana, donde resolvió perfectamente la falta de espacio construyendo una escalera que se convertiría en el modelo de escalera de los edificios barrocos.

Escalera Modelo de la Biblioteca Laurenciana

En 1557 le encargan la reconstrucción de la Basílica de San Pedro en Roma porque la Ciudad Eterna había sufrido el saqueo de las tropas imperiales y, entre otras cosas habían usado a la Capilla Sixtina como establo, y había que recuperar el antiguo poderío de la urbe. Reconstruir San Pedro fue uno de los proyectos más ambiciosos del siglo XVI; se intentó reflejar la supremacía de la Iglesia, su unidad y su autoridad. La Contrarreforma buscaba fortalecer la fe a través de la emoción. De ahí que la arquitectura estuviera llamada a la espectacularidad y el impacto visual y vaya si lo logró, su plaza recibe cada año a millones de peregrinos que quedan extasiados.
El Papa Pablo III nombró arquitecto jefe a Miguel Angel, que era el único artista vivo de la gran generación clásica porque Leonardo y Rafael ya habían muerto, los jóvenes lo admiraban tanto que lo apodaban El Divino.
Realizó otros monumentos como la Porta Pía, el Palazzo Farnese, la urbanización de la plaza del Capitolio y la Basílica Santa María degli Angeli en Roma.

Basílica Santa María degli Angeli

Sus últimas obras escultóricas fueron tres piedades: la de la Catedral de Florencia, la de Rondanini, que quedó inacabada, y la de Palestrina. A esta última en un momento de furia, el artista la golpeó y varios fragmentos saltaron haciéndola inservible. Pero un discípulo los recogió y la reconstruyó.
Se cree que en La Piedad de Florencia Miguel Angel se esculpió a sí mismo, o sea que es él quien sostiene a Cristo.

Otra Versión de La Piedad

La espiritualidad de Miguel Angel se acentuó en los últimos años de su vida, en los que experimentó arrebatos religiosos.
Pese a la admiración que suscitó también levantó voces de protesta por la desnudez de los personajes y entonces se decidió cubrir los desnudos. Poco después murió en Roma el 18 de febrero de 1564. Sus restos reposan en la parroquia florentina de la Santa Croce.
El período espléndido del Renacimiento permanece en la memoria de la humanidad por la existencia de genios excelsos y grandiosos como Miguel Angel, quien ejerció el arte como un sacerdocio, abdicó de los placeres terrenales y se consagró por entero a su labor. Sólo en los últimos años de su vida, fue amigo de la poetisa Vittoria Colonna, este amor platónico alegró su vida y calmó su carácter y a ella le dedicó los melancólicos y hermosos sonetos Rime.
La humanidad tiene contraída con él una deuda de gratitud, hoy la Capilla Sixtina es un lugar de peregrinación para millones de personas que llegan atraidas por la magnificencia de sus pinturas y sus obras escultóricas y quedan embelesadas ante lo que fue capaz el genio de un hombre imponente cuya exhuberancia fue y es abrumadora y emocionante.