domingo, 12 de junio de 2011

El Obsequio Más Bonito

Mi amiga, poetisa y escritora Sra. Luján Fraix, tuvo la amabilidad de obsequiarme esta dulce imagen que boga por un mundo más bonito. Gracias Luján, es muy hermosa.  Ya mismo pasará a decorar aún más mi vitrina de premios, pero en esta oportunidad, haré una pequeña excepción y se lo transmitiré a la talentosa escritora Sra. Felicidad Batista, quien también me honra cada vez con su presencia, calidad y calidez. Este premio, si ella lo acepta, se va para San Cristóbal de La Laguna!

martes, 7 de junio de 2011

Thelma & Louise


Me gustan las road movies porque combinan aventura, comedia, romance y buena banda sonora; mucho más las que se desarrollan en paisajes desérticos y ésta es, definitivamente, la reina del género. Tiene todos esos componentes pero además posee una particularidad: cada escena es imperdible.
Thelma & Louise está protagonizada por Geena Davis, Susan Sarandon y el gran Harvey Keitel, pero todos los actores están perfectos.
La trama comienza con dos amigas que llevan una vida aburrida y sin demasiadas expectativas; una es soltera y trabaja en un bar, la otra es casada pero su matrimonio es inaguantable, sin compromiso ni respeto de parte del marido.
Necesitan darse una tregua, cambiar de aire y repensar un poco su vida. Para ello deciden tomarse un fin de semana solas y olvidarse por un momento de su existencia asfixiante y allá van! Felices, radiantes parten en el magnífico Thunderbird descapotable de Louise. Todo va bien hasta que, en el estacionamiento de un bar, Louise mata a un hombre que intenta violar a Thelma.
A partir de ese momento un simple paseo se transforma en una aventura apasionante, donde hay momentos divertidos también. Thelma se siente liberada y descubre las habilidades que posee pero comete varios errores. Louise le pide que sea más cautelosa, sin embargo entran en una espiral delictiva y las experiencias que viven las van modificando; en una especie de profunda catarsis liberan sus deseos al punto que ya les es difícil retroceder. Siempre huyendo, en un paisaje de cielo, nubes y una música que presagia el abismo, intentan llegar a México, pero son acorraladas por varias cuadrillas de policías. Ya sin escapatoria alguna, y sabiendo que no había nada que esperar ni nadie por quien vivir es que toman una decisión que no tiene vuelta atrás y -en una escena de antología- se toman de las manos y se precipitan al vacío. En esta escena crucial las actrices hacen honor a su oficio: con sólo una mirada y una expresión sutil transmiten desesperación, dolor y resignación. De este modo, la desgarradora escena final se transforma en una alegoría del profundo anhelo de libertad que ellas sentían y simboliza la eterna amistad.

miércoles, 1 de junio de 2011

La Leyenda de los Piratas

Aunque hoy en día Jack Sparrow despierta el suspiro femenino con sus aventuras en el cine, los auténticos piratas carecían por completo de la connotación romántica con que nuestra imaginación los idealiza; en realidad eran aventureros sin escrúpulos capaces de navegar por todos los mares y enfrentarse a cualquier enemigo.
El saqueo era su modo de vida pero, efectivamente, fueron sus acciones intrépidas las que los convirtieron en leyenda.
Entre los siglos XVI y XIX, los piratas asolaron el tráfico marítimo y los puertos de América. Se trataba de expertos marineros europeos que saqueaban las riquezas coloniales españolas, a menudo con el consentimiento o apoyo de potencias rivales. Para eso, asaltaban tanto galeones en alta mar como puertos costeros. Aunque con frecuencia abordaban los barcos que se aproximaban a Europa, su área de acción preferente fue el continente americano. Incapaces de abordar una flota bien defendida, los piratas hallaban una presa fácil en los navíos particulares.
Pirata es la palabra que se reserva en principio para el saqueador proscrito que asaltaba barcos o enclaves de todos los países, pero los que atacaban sólo a los españoles o gozaban de cierta cobertura legal recibían otras denominaciones:
Bucanero: inicialmente era un aventurero de las Antillas que robaba reses a los españoles en Santo Domingo. Luego se convirtió en pirata.
Corsario: era el pirata que atacaba mercantes a las órdenes de un estado, al que lo unía un contrato -patente de corso- que le aseguraba parte del botín.
Filibustero: es el término holandés para los piratas del Caribe, pero en el siglo XIX fue recuperado por los españoles para referirse a los independentistas cubanos.
En su mayoría, los bucaneros y filibusteros se refugiaban en las islas caribeñas, ya que eran una plataforma ideal para atacar el istmo de Panamá, donde los españoles guardaban las riquezas procedentes de la costa pacífica de Sudamérica antes de trasladarlas a Europa por el Atlántico. Tras su expulsión de la isla de la Tortuga (Haití), los piratas se establecieron en Port Royal (Jamaica) bajo el liderazgo del galés Henry Morgan que invadió Panamá en 1671.

Henry Morgan

La piratería tenía una larga tradición europea antes de llegar a América. Los vikingos ya azotaron las costas atlánticas en los siglos IX - XI, y el Mediterráneo fue saqueado por los fenicios (primer milenio a.C.) y musulmanes (siglos XVI - XIX).

Barbarroja

El inglés Francis Drake (1540-1596) era comerciante y traficante de esclavos, pero se convirtió en corsario a las órdenes de la reina Isabel I -que le otorgó el título de Sir- tras ser perseguido por una escuadra española. Además de atacar prácticamente a todos los puertos españoles en América, fundó la primera colonia inglesa en el Nuevo Mundo, en la isla de Roanoke (Estados Unidos).

Sir Francis Drake

Muchos corsarios ingleses tuvieron una participación decisiva en la destrucción de la Armada Invencible de Felipe II en 1589. Fue el caso de Francis Drake, Humphrey Gilbert o Walter Raleigh.

Derrota de la Armada Invencible - Pintura de P.J. de Loutherbourg

Algunos piratas fueron destacados exploradores, tal el caso del corsario Drake, quien fue el primer inglés en circunnavegar el mundo (1577- 1580).
Pero también hubo otros audaces navegantes que dejaron su estela en los mares, tal es el caso de Rock Brasiliano -quien junto a Lorencillo y Joris van Spielbergen- fue el más renombrado filibustero holandés del siglo XVII. Llegó a atacar Campeche en 1670.
John Hawkins, corsario inglés. En el siglo XVI asoló Guayaquil y otros importantes puntos del Pacífico y el Caribe. También se dedicó a la trata y transporte de negros entre Sierra Leona y América. Murió de disentería en las Antillas.
Francis L'Ollonais, continuó en el siglo XVII la estirpe de piratas franceses -Jacques Sore, Pata de Palo, etc.- que dominó el Caribe el siglo anterior.
Thomas Cavendish fue un corsario que bordeó el Cabo de Hornos, en 1591 asaltó el puerto brasileño de Santos. También saqueó las costas de Chile, Perú, México y apresó muchas naves españolas. Murió poco después de regresar a Inglaterra.
Por último tenemos a dos ilustres mujeres piratas: Mary Read y Anne Bonny. Ellas fueron miembros de la tripulación del pirata Calico Jack Rackham.

Mary Read & Anne Bonny

Al pirata se lo asocia desde siempre con el estereotipo del hombre libre e independiente debido también a las obras expuestas sobre el tema; "Bucaneros de América" fue el primer libro publicado en 1678 que exaltaba sus aventuras. Por supuesto los piratas sacaban provecho del mito de su violencia.
La banderas negras con calaveras, que poco a poco sustituyeron a las iniciales banderas rojas de advertencia, les sirvieron para intimidar y conseguir la rendición antes del abordaje.

Bandera de Jack Rackham


Bandera de Christopher Moody

Pero tuvieron un final trágico. El problema de la piratería es que recibía siempre una respuesta contundente de los gobiernos afectados. Todo pirata capturado era ejecutado y, en muchos casos, su cadáver era exhibido públicamente como advertencia.
El saqueo y el pillaje como modo de vida y mito de libertad comenzó a declinar con la aparición del buque a vapor y el desarrollo de las armadas nacionales. Sin embargo su actividad no se ha extinguido, en los últimos años se reportó un resurgimiento de esta actividad ilegal con diversas finalidades, en la mayoría de los casos asolando las costas de Somalia.