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Incas, en la geografía más difícil,
una civilización que aún sorprende |
El Imperio inca fue un brillante pero efímero Estado precolombino que se extendió por Perú, Ecuador, Bolivia, el sur de Colombia y el norte de Chile, pero a pesar de que alcanzó un notable grado de desarrollo, no pudo resistir la presión conquistadora de los españoles en el siglo XVI.
Según sus propias tradiciones legendarias, Manco Cápac y su hermana y esposa Mama Ocllo, fundadores de la dinastía incaica, se establecieron con las diez tribus quechuas en el valle del Cuzco, a 3.500 metros sobre el nivel del mar, procedentes de la región del lago Titicaca. Lo más probable es que la leyenda deforme el hecho del establecimiento hacia 1100 d.C. de una pequeña tribu guerrera, posiblemente originaria de la región del Urubamba, en el valle del Cuzco, donde se integraron con los pueblos de la zona y asimilaron los logros de las Altas Culturas (Chavín, Tiahuanaco, Nazca, Chimú, Huari, etc.). Allí tuvieron que enfrentarse a los chancas, otro pueblo guerrero, lo que los llevó al establecimiento de alianzas con los pueblos vecinos, como el de los quechuas, del que tomaron la lengua que luego extenderían por todo su Imperio.
Aunque la tradición habla de doce soberanos (incas), el primero del que tenemos noticias históricas es el octavo, Pachacuti, verdadero fundador del Tahuantinsuyu, "reino de las cuatro regiones". Tras rechazar una invasión chanca, Pachacuti ("transformador del mundo") sometió a este pueblo e intentó exterminarlo, pero huyeron a las selvas amazónicas y desaparecieron de la historia.
Mediante nuevas campañas, el inca extendió entonces su autoridad al territorio de los aimarás del Titicaca, y luego al norte hasta Cajamarca, y desde el altiplano hasta el Pacífico. También embelleció su capital, Cuzco, y realizó una importante labor legislativa y organizadora para consolidar su Estado. Muchas de las instituciones del imperio tuvieron su origen en su reinado.
Su hijo Túpac Inca Yupanqui completó la expansión territorial del Tahuantinsuyu conquistando el reino de Quito (Ecuador) en el norte, el señorío de Chimú en la costa, y llegó por el sur hasta la altura del actual Santiago de Chile.
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| Alcance del Imperio Inca (Siglos XIII- XVI) |
Huayna Cápac, el último gran inca, tuvo que enfrentarse a continuas rebeliones de los pueblos sometidos, pero consolidó la soberanía incaica sobre el Imperio. A su muerte se produjo una crisis sucesoria. Sus hijos Atahualpa y Huáscar se disputaron el trono hasta que, en 1532, Atahualpa obtuvo la victoria definitiva, y ejecutó a su hermano y a gran parte de sus seguidores. Pero estas luchas intestinas habían debilitado al Imperio, y en noviembre de ese año, el ejército de Atahualpa fue derrotado por un reducido contingente de españoles al mando de Francisco Pizarro cerca de Cajamarca.
Atahualpa fue apresado y ejecutado por los españoles al año siguiente, a pesar del rescate pagado por su libertad, mientras los nuevos conquistadores se repartían el Imperio. Pero la resistencia indígena continuó, dirigida por Manco II, otro hijo de Huayna Cápac, que se refugió en las montañas de Vilcabamba. Sólo en 1572 fue conquistada por los españoles la bellísima
Machu Picchu, el último reducto inca, y Túpac Amaru, el último soberano, fue ejecutado.