sábado, 25 de junio de 2011

Cine: El Western

El western es un género cinematográfico centrado en acciones que tienen como marco la colonización del Oeste del Estados Unidos, el legendario Far West. Nacido casi con el propio cine, el primer western importante de la historia data de 1903 (El Gran Robo del Tren) y su éxito motivó una proliferación de pequeñas cintas populares. Pocos años más tarde, este género se convirtió en el rey del recién estrenado Hollywood y aparecieron las primeras estrellas especializadas.
El director y productor autodidacta Thomas Harper Ince (1882-1924) realizó y supervisó centenares de westerns y a él le debe este género típicamente americano el prestigio y la difusión que alcanzó por todo el mundo.

Thomas Harper Ince
 
Como muchos de los personajes de sus películas, murió acribillado a balazos (al parecer, a manos del magnate de la prensa William Randolph Hearst, cuando éste lo sorprendió en compañía de su amante).
Ince comenzó a trabajar en el cine en calidad de figurante hasta que, en 1911 el productor Laemmle le dio la oportunidad de dirigir. Aunque su colaboración no duró demasiado. Debido a fuertes discrepancias abandonó el proyecto, pero pronto comenzó a trabajar para Kessel y Bauman quienes le confiaron la dirección de una de sus productoras (la Bison) especializada en westerns.
En la ciudad de Los Angeles, Ince contrató al circo Ranch 101 para que sus artistas (cowboys auténticos, tiradores de rifle, lanzadores de lazo, domadores de potros e indios genuinos) participasen en sus filmes. El primero de ellos llevaba por título Across The Plains (1911) y giraba en torno a la avalancha humana que hacia 1848 atrajo a California la fiebre del oro.
El western era la forma de narrar el pasado de un país que carecía de él y una manera de otorgarle una dimensión legendaria, de epopeya histórica, presentando la biografía del Oeste Americano como la de la expansión del hombre blanco, que avanza con su ganado, busca oro, construye vías férreas... lucha contra los indios. El género sirve de propaganda para el pueblo invasor y vencedor, relata sus glorias, ensalza a sus héroes míticos (Buffalo Bill, Davy Crockett, Jesse James, Billy The Kid, Pat Garret...) e ignora cualquier elemento que pueda desvirtuar esa imagen fabulosa.
Para competir con Tom Mix ("el centauro virtuoso") y Broncho Bill -los primeros jinetes de la pantalla-, Ince llevó a la escena en 1913 al célebre Río Jim -"el hombre de los ojos claros"-, magistralmente interpretado por William Shakespeare Hart, quien atrajo multitudes con su apariencia de héroe y titán de la pradera.

William Shakespeare Hart
 
Además de la originalidad de este nuevo cine -con el hombre sometido a acechanzas y emboscadas, caravanas, persecuciones y tiroteos- Ince introdujo un ingrediente muy importante: la naturaleza como decorado con los agrestes desfiladeros, cañadas y praderas que California ofrecía.
De temática concreta, también sus personajes son arquetípicos: el bueno, el malo, el sheriff, la chica, la prostituta de buen corazón, el juez. Lo mismo ocurre con el espacio: el rancho, el saloon, el desierto... o la acción con estampida, duelo a tiros en la calle principal y el ataque de los indios.
Numerosos nombres contribuyeron a esta innovadora experiencia cinematográfica. Yo solo nombraré a los dos más icónicos -dos monstruos sagrados- según mi parecer:
Legendario Gary Cooper. Actor de porte muy elegante, fue el vaquero preferido de las chicas. Actuó en más de 100 películas, ganó dos veces el Oscar como Mejor Actor y recibió un tercer Oscar Honorífico.

Gary Cooper

El otro actor especializado en el género que encarnó el emblema de virilidad y rudeza fue John Wayne. Representó el símbolo mismo de la América conquistadora. Actuó en 175 películas, sólo ganó un Oscar y pocos días antes de morir recibió la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos.

John Wayne

El western ha sido uno de los pilares de la producción de Hollywood, convirtiéndose en la expresión de una cierta época de la nación americana que permitió a las asombradas audiencias aventurarse a todo galope en aguerridas historias aquellos jóvenes años de "Sábados de Super Acción".

lunes, 20 de junio de 2011

La Toma de la Bastilla

Durante el siglo XVIII, Francia reunía todas las características y contradicciones del absolutismo monárquico. El reino, gravemente endeudado por las guerras de Luis XV, ofrecía escandalosas desigualdades sociales. Mientras la nobleza (Primer Estado) y el clero (Segundo Estado) estaban libres de cargas fiscales y gozaban de todo tipo privilegios, el pago de los tributos recaía sobre la burguesía y los campesinos (Tercer Estado), cuya representación política, además, no se correspondía con su peso real en la economía productiva. Por eso, cuando el soberano se vio obligado a subir los impuestos, el clamor del Tercer Estado arreció más que nunca. La bancarrota nacional después de un siglo de guerras, las ambiciones de la burguesía, la falta de autoridad del rey y el creciente descontento popular debido a la presión fiscal y el alza del precio del pan propiciaron una violenta explosión social que convulsionó a Francia a finales del siglo XVIII. En el verano boreal de 1789 estalló una sublevación contra el gobierno de Luis XVI. Diferentes factores provocaron esta revolución, pero si un acontecimiento simbolizó el colapso del poder real frente al descontento popular generalizado fue el asalto de la prisión de la Bastilla, el 14 de Julio de ese año.

Toma de la Bastilla el 14 de Julio de 1789. Grabado del Siglo XVIII

Fue construida entre 1370 y 1383 como parte del perímetro amurallado de París pero en el siglo XVII la Bastilla se convirtió en cárcel para prisioneros políticos. También servía como arsenal, ya que almacenaba grandes cantidades de armas y pólvora. En 1789 la prisión estaba defendida por 18 cañones y 12 piezas de menor calibre, manejadas por una guarnición de 82 "inválidos" (soldados veteranos no aptos para el servicio activo), reforzados por 32 granaderos de un regimiento de mercenarios suizos mandado llamar por el rey Luis XVI -monarca dominado por la indecisión- unos días antes. El 14 de Julio se propagó por todo París el rumor de que las tropas marchaban hacia la ciudad para sofocar las protestas contra el rey. En respuesta a esta amenaza, una multitud de entre 600 y 1.000 personas, equipadas con armas tomadas del Hotel de los Inválidos, un hospital militar, se apostó frente a la Bastilla para hacerse con su arsenal y defender la ciudad. Alrededor de las 10.30, la primera de dos delegaciones se reunió con Bernard-René de Launay, gobernador de la Bastilla, con el fin de exigirle que distribuyera las armas entre la muchedumbre. Ambas delegaciones fracasaron, y hacia las 13.30, la gente, que había perdido la paciencia, se abalanzó sobre el indefenso patio exterior. Aunque no es seguro qué bando disparó primero, los cañones abrieron fuego. Hacia las 15, un destacamento de 62 guardias franceses amotinados llegó hasta la prisión y emplazó sus dos cañones frente a los portones. Los combates ganaban intensidad, y de Launay amenazó con volar la fortaleza, pero sus hombres se rindieron y lo obligaron a abrir las puertas. A las 17.30, la muchedumbre asaltó la Bastilla. El gobernador fue arrastrado hasta el Ayuntamiento y ejecutado junto con al menos dos de sus hombres. Un defensor y 98 asaltantes murieron en la refriega y 78 atacantes resultaron heridos. La noticia de la toma de la Bastilla recorrió velozmente toda Francia y provocó levantamientos en muchas ciudades. En realidad, la prisión era un símbolo casi vacuo de la tiranía real, ya que sólo albergaba a siete reos, pero su toma significó que el poder había pasado de los que discutían sobre el cambio político a quienes habían pasado a la acción.

jueves, 16 de junio de 2011

Luminoso Sol


Como una cálida brisa ultramarina, me llega este radiante sol que me envía Felicidad Batista, elegante escritora que bien sabe conmover con historias singulares logrando crear un vínculo inmediato con sus lectores. Invito a todos a conocer su blog literario, les aseguro que pasarán un momento muy confortable.
Querida Felicidad, muchas gracias por tu atención!
Aprovecho esta oportunidad para saludar a Luján Fraix, prolífica creadora de delicadas poesías. Este espléndido solcito es para ella.