Terminaron las clases, ya están libres las "blancas palomitas" pero qué atrás quedaron los años en que se decía que la maestra era la segunda mamá! Hoy todo parece estar patas para arriba, y nadie sabe cómo resolver el quiebre entre escuela y padres. Recuerdo perfectamente el temor que yo sentía cuando la maestra decía que iba a llamar a mi mamá porque no había estudiado la lección; si esa amenaza llegaba a cumplirse, seguramente al otro día no podría salir a jugar hasta hacer todos los deberes y punto. Por más que pataleara, suplicara, prometiera y gritara no se discutía más el tema. La maestra siempre tenía razón y me daba una rabia..! pero así eran las cosas. En cambio hoy parece que se hubiera roto la relación entre escuela y familia. Los padres tienen una actitud crítica frente a la institución, y los chicos imponen sus criterios a sus padres. Se percibe desconfianza entre docentes y familias y hasta algunos maestros sufrieron agresiones tanto de los alumnos como de los padres. Pero como el tema sigue sin solución todo indica que a partir del año que viene este será el nuevo decálogo educativo:
1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No le dé ninguna educación en valores; espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga malas palabras, ríase; esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
4. No lo reprenda nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace, podría crearle complejo de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deje tirado y hágaselo todo. Así se acostumbrará a cargar las responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele ver todo cuanto caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados pero deje que su mente se llene de basura.
7. Discuta y pelee a menudo con su pareja en presencia de su hijo. Así adquirirá una práctica eficaz en sus relaciones afectivas de futuro.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar, no vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El esfuerzo personal podría producirle frustraciones.
10. Delegue en los profesores su educación pero no la autoridad. Póngase de parte de su hijo en cualquier conflicto con sus educadores. Piense que ellos tienen prejuicios contra él y realmente le tienen bronca.
Así, yo también quiero volver al colegio!


