sábado, 4 de septiembre de 2010

Encantador y Bucólico Parque Lezama

Parque Lezama, de alto valor patrimonial

El Parque Lezama, cuya extensión es de 80.000 metros cuadrados, se encuentra bordeado por las calles Defensa y Brasil, y las avenidas Martín García y Paseo Colón, en el barrio San Telmo de la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de 1904, don Charles Thays, paisajista frances, diseñó el Parque Lezama con impronta europea, trazó caminos con escalinatas, rincones bucólicos, estatuas de mármol, hasta están ahí Rómulo y Remo amamantados por la loba, Ceres la diosa de la fertilidad; una gran pérgola, divisaderos de la barranca y glorietas, rosales, fuentes, estanques y un anfiteatro donde se realizan espectáculos al aire libre, en este lugar mágico y cálido se introdujeron muchas especies de árboles foráneos, otorgándole un tratamiento paisajístico único en Buenos Aires hasta entonces.
Otra particularidad de la zona es la Iglesia Ortodoxa Rusa, inaugurada en 1904, que parece salida de un cuento de Las Mil y Una Noches con sus típicas cúpulas y es un ejemplo de la arquitectura moscovita.

Iglesia Ortodoxa Rusa

Iglesia Ortodoxa Rusa

Sobre la calle Defensa, junto al sector de juegos infantiles, funciona una calesita construida en el año 1960, que forma parte de las 53 calesitas existentes en la Ciudad de Buenos Aires.

Calesita del Parque Lezama

El Monumento a la Cordialidad Argentino - Uruguaya, es un obsequio de la República de Uruguay a la Ciudad de Buenos Aires con motivo de celebrarse los cuatrocientos años de su primera fundación por Pedro de Mendoza.
En Defensa y Brasil está situado el imponente monumento en su homenaje, ya que se supone que es ése el lugar aproximado en el cual se produjo la primera fundación de Buenos Aires.

Monumento a la Cordialidad Argentino-Uruguaya

La mayoría de los investigadores creen que aquí se realizó la primera fundación de Buenos Aires en 1536, para fundar el puerto de Santa María del Buen Ayre. Luego Juan de Garay refundó la ciudad, en 1580, cerca de la actual Plaza de Mayo.
De Mendoza habría seleccionado el lugar porque era una barranca alta que estaba protegida de las posibles inundaciones de la época.
Luego de la Primera Fundación de Buenos Aires el lugar se utilizaba para concentrar esclavos, después fue vendido a Daniel Mackinlay, que a su vez lo comercializó a Charles Ridgley Horne y la propiedad pasó a ser conocida como "La quinta de los Ingleses".
Hacia 1805 encima de la barranca del parque se encontraba un depósito de pólvora, usada para la Guerra de la Independencia. En los años siguientes la zona tomó una fisonomía propia, en sus quintas las familias pudientes pasaban el verano. La barranca fue escenario en 1814 de la derrota de los patriotas chilenos.
En 1857 fue adquirido por José Gregorio Lezama, quien construyó una gran mansión de estilo italiano y, apasionado de las plantas como era, convirtió la quinta en un jardín inmenso.

Don José Gregorio Lezama

Durante 1858 el cólera hacia estragos en San Telmo y la Municipalidad de la Ciudad instaló en la Quinta Lezama un lazareto para la atención de los enfermos.
En 1871 en la epidemia de fiebre amarilla sirvió de albergue a numerosas personas, que al ver tanta belleza creían alejarse del contagio.
Se anexaron tierras cercanas, se amplió la propiedad y fue mejorada.
Al morir Lezama en 1889, su viuda, Angela Alzaga, vendió la casa a la Municipalidad con la condición de que se transforme en un parque público y que llevara el nombre de su marido.
Diez años después se instaló en la mansión el Museo Histórico Nacional, su fundador, el Doctor Adolfo Carranza, reunió material histórico disperso por el país y el exterior para formar su patrimonio y crear el sentido de pertenencia y nacionalidad que se necesitaban ante la llegada de tan inmensa cantidad de inmigrantes.

Museo Histórico Nacional

Este hermoso Museo cuenta con buena parte del relato del siglo XIX, donde se guardan y veneran los objetos de la Revolución de Mayo y de la Guerra de la Independencia, también se exponen objetos y obras de arte de la Argentina precolombina.
En 2007 de allí fue robado el reloj del querido General Manuel Belgrano, el cual había usado, por falta de dinero, para pagarle a su médico en sus últimos días.

6 comentarios:

40añera dijo...

Es bonito pasear por tu tierra de tu mano.
Besotes nena

luther blues dijo...

Cuando trabajaba por ahy cerca ,muchas veces iba a comer o leer y la paz que encontras a cierta hora en el parque no la vivi en algun otro .
Con la primera de las fotos se me vino el recuerdo de esos momentos blondie .
Un abrazo y aguante "la cucharita " jajaja
Besos !

martinealison dijo...

Merci pour cette charmante promenade guidée à travers le temps et les allées... Bisous

Daniel dijo...

Es uno de mis parques favoritos (si mirás bien, estoy en la primera foto tomando sol).

Besos

Caro Pé dijo...

Me encnata el Parque Lezama Caro tocaya:)
Cuánto sabe usted che!reinteresante.
La iglesia ortodoxa la tengo vista también.
Ya se viene la primavera y los parques se alegran
beso

carita dijo...

Hola caro, soy francisco de ciudad de santa fe.
No se como llegue a tu blog. Parque lezama me encanta es mágico, una vez al año voy a san telmo, solo para estar en el parque. Me renueva, cambio de energia, vuelvo lleno a mis pagos. Es increible.