miércoles, 16 de noviembre de 2011

Édouard Manet, Dandy y Cronista de su Época

Édouard Manet

Fue un pintor francés que vivió entre 1832 y 1883 y está considerado como uno de los precursores del arte moderno. Maestro del retrato, se inspiró en Velázquez y Goya de quienes tomó temas y composiciones pero Manet rompió con los viejos cánones, tanto por la temática naturalista de sus obras como por el tratamiento de la luz y de la materia. Su pintura es luminosa, sensual y de vanguardia pero a la vez tiene voz, carácter y dolor. Abordó temas de la vida moderna y fue una figura fundamental en la transición del realismo al impresionismo.
En 1863 expuso en el Salón de los Rechazados la obra Desayuno sobre la Hierba y, en 1865, Olympia; los dos cuadros suscitaron un gran escándalo entre público y crítica.

Le Déjeuner sur l'Herbe


Olympia

Manet fue el más subversivo pero bellísimo de los pintores y supo resumir a la París del siglo XIX. Figuraban en su círculo Baudelaire, Zola, Champfleury y Monet, todos los cuales reconocieron en su genio cínico el puente crucial entre el pasado y el futuro del arte francés.

En la Estación de Tren

Music aux Tuileries

El Café Concert

Además fue un pintor fantástico de paisajes marinos, muelles, paisajes, escenas cotidianas y plasmó excelentes retratos.

Argenteuil

Un Bar aux Folies-Bergère

En Bote

Obtuvo un gran éxito con El Buen Bock y también pintó cuadros religiosos de gran gravedad como Cristo Escarnecido donde se ve a Jesús como un hombre pequeño, pálido y vulnerable; es que este pintor mágico pintaba personas reales.

El Buen Bock

Cristo Escarnecido

La ejecución del Emperador Maximiliano hace pensar en una imagen tomada en directo por un fotógrafo de guerra donde se ve al hombre ensombrecido para siempre por la nube de humo del disparo del rifle.

La Ejecución del Emperador Maximiliano

Controversial, Manet pintó su ciudad y la vida moderna y las representó tal como eran y precisamente esa fue la razón principal por la que su obra provocó rechazo.
Para captar la realidad y la fugacidad empleó una pincelada rápida, directa y empastada, rasgo característico del Impresionismo.

Carrera de Caballos en Longchamp

Los retratos adorables y divertidos que hizo de Berthe Morisot lo muestra en uno de los mejores momentos de su carrera y ponen de manifiesto la influencia de la cámara recientemente inventada. Son como instantáneas. Manet se adelantó al gran avance técnico del siglo XX, por eso sus pinturas parecen estar tan frescas como siempre.

Retrato de Berthe Morisot

El Reposo de Berthe Morisot

Le Déjeuner dans l'Atelier

La Lectura

Quedó impresionado con las costumbres, el folclore y el mundo de toreros de su estadía en España.

Ballet Spagnol

Torero Muerto

Hacia el final de su vida pintó desnudos y el color adquirió mayor libertad, brillantez y luminosidad, sin sombras.

Joven Rubia con el Pecho Desnudo

Alcohol de Ciruela

Chez le Père Lathuille

Manet era un dandy de clase alta que pintaba como un ángel, tenía un sentido del humor mordaz y supo conjurar los misterios de la vida moderna. Lamentablemente, sucumbió a la sífilis, el reumatismo y la gangrena a los 51 años.
Para algunos, fue un genio, para otros un pintor "defectuoso", lo cierto es que fue un brillante cronista de su época y nos dejó un mensaje, el cual dice que el mundo moderno es extraño y movedizo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Miguel Hernández, "Me sobra Corazón"

Miguel Hernández

Menos tu vientre
 todo es confuso. 
Menos tu vientre
 todo es futuro fugaz,
 pasado, baldío y turbio.

 Menos tu vientre
 todo es oculto,
 menos tu vientre
 todo inseguro,
 todo postrero,
 polvo sin mundo.

 Menos tu vientre
 todo es oscuro,
 menos tu vientre
 claro y profundo. 

El Poeta de la Guerra Civil Española que nos suele estremecer con sus versos nació en Orihuela en 1910 en el seno de una familia humilde y tuvo que abandonar la escuela para ponerse a trabajar. Fue por orden de su padre que en 1925 dejó los estudios para dedicarse al pastoreo, aunque poco tiempo tiempo después pudo comenzar a cursar estudios de Derecho y Literatura.
Mientras cuidaba el rebaño, Miguel leía con avidez y escribía sus primeros poemas. Cualquier papel que caía en sus manos los convertía en poesía y era gran admirador del Siglo de Oro español.
Tomó parte muy activa en la guerra civil, peleó todo lo que pudo en el Quinto Regimiento, estuvo en el frente en Teruel, Andalucía, Madrid y Extremadura.  Defendió la República española en las trincheras contra las tropas franquistas y era convocado de todos los frentes para que les regalara la belleza de su esencial poesía.
Vino la derrota y un decreto mandó quemar toda la obra del poeta pero algunas manos lograron rescatar dos copias de cada libro y se pudo publicar su obra en Buenos Aires y muchos años después en España.
Al terminar la guerra Hernández intentó salir del país, pero fue detenido acusado de adhesión a la rebelión. Condenado a pena de muerte, se le conmutó el castigo por el de treinta años de prisión gracias a la mediación de sus amigos: el poeta chileno Pablo Neruda y José María de Cossío. Pero el autor de poemas como "Nanas de la Cebolla", "Elegía a Ramón Sijé" o el libro "El Rayo que no Cesa" no los cumplió: murió de tuberculosis a los 31 años en la prisión de Alicante. Por fortuna, su extraordinaria obra que llega al alma, lo continúa y es faro de nuevas generaciones.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Colonización de América del Norte

"Primer Día de Gracias"

En 1493, mientras ingleses y franceses navegaban en carácter exploratorio las costas de América del Norte buscando una ruta hacia Oriente, el papa Alejandro VI dictó la bula Inter caetera, mediante la cual acordó a España y Portugal el derecho a repartirse el nuevo continente. Con los tratados de Tordesillas y Zaragoza, esos dos países delimitaron sus respectivas áreas de influencia. Así, en América del Norte, los españoles conquistaron México, exploraron la Florida y llegaron hasta las praderas de Oklahoma y Kansas, pero ni ingleses ni franceses aceptaron esos acuerdos.
Los franceses ocuparon el valle de San Lorenzo, en lo que sería Canadá, y los ingleses, las costas de Virginia, en lo que se convertiría en Estados Unidos.
Jacques Cartier, el "Colón de Canadá", estableció en 1535, al fondo de la bahía de Gaspé, el primer asentamiento europeo en nombre del rey de Francia. El levantamiento de una cruz originó las primeras protestas de iroqueses.
Más tarde Samuel Champlain tomó posesión, en nombre de una firma privada francesa -la Compañía de Canadá y Acadia-, de los territorios de Acadia, Terranova y Nueva Francia y fundaba Port Royal y Quebec.
La inmigración aumentó de la mano de Colbert, ministro de Hacienda de Luis XIV.
Si en 1663, la población canadiense ascendía 2.000 personas, para fines del siglo había aumentado a 12.000. El crecimiento demográfico permitió reemprender las exploraciones. Tomaron posesión del enorme territorio, que abarcaba desde Los Grandes Lagos hasta el Golfo de México y al que llamaron Luisiana en honor del Rey Sol.
El primer inglés que se instaló en América del Norte fue el pirata, político y escritor Walter Raleigh. Desembarcó en la isla Roanoke, actual Carolina del Norte. Allí fundó, en 1584, la "plantación" -un sistema de colonización, experimentado ya en Irlanda, que imponía a los nativos las leyes y costumbres inglesas, y transfería sus tierras a los colonos- de Virginia, bautizada así en honor de Isabel I, la reina "virgen". Aunque fracasó, llevó a Inglaterra papas y tabaco. Los indígenas le enseñaron a fumar en pipa.
Christopher Newport arribó luego en 1607 con cien colonos y fundó Jamestown, el primer asentamiento inglés permanente en el Nuevo Mundo. A pesar de la hostilidad de las tribus powhatan la colonia logró mantenerse y crecer gracias al cultivo del tabaco.
A partir de 1620, los puritanos, que huían de la persecución religiosa en Inglaterra -los "padres peregrinos" del MayFlower-, se asentaron en Plymouth (Nueva Inglaterra) e inauguraron la llegada de otros disidentes a New Hampshire y Massachussets.
Los católicos fundaron Maryland y otros grupos no anglicanos Connecticut, Rhode Island, Carolina y Pensilvania.
Las colonias hispanas al norte del Río Bravo eran escasas y su estilo de explotación y dominio sólo pudo implantarse en contados casos en América del Norte. De hecho, la fundación de la ciudad de Santa Fe, en 1609, marcó el punto final de la penetración y colonización española en los territorios de Norteamérica porque, cuando a principios del siglo XVII, se fundaron las primeras colonias francesas, inglesas, holandesas y suecas, la estrella de España en Europa caminaba ya hacia su ocaso entonces el control allí fue escaso. Disminuyeron las exploraciones y se contentaron con las regiones densamente pobladas de América Central y del Sur pero en el sudoeste de Estados Unidos subsisten hasta la actualidad numerosas instituciones y costumbres españolas.
El modelo colonial desarrollado en Norteamérica estuvo determinado por el hecho de que los emigrantes europeos hallaron un extenso país, apto para la agricultura, la pesca y la caza y escasamente poblado por indígenas. Por eso pudieron abrirse paso con relativa facilidad, además los cuáqueros implementaron la tolerancia religiosa y mantuvieron buenas relaciones con los nativos.
Aunque inicialmente tuvieron un origen local, los enfrentamientos entre franceses e ingleses en el Nuevo Mundo pronto se convirtieron en una mera prolongación de los conflictos desatados por los intereses de sus soberanos en el Viejo Continente.
Desde su instalación los franceses dominaron el tráfico de pieles de la zona de Los Grandes Lagos. Sin embargo, ese monopolio sufrió un duro golpe cuando la inglesa Compañía de la Bahía de Hudson se instaló en ese golfo en 1670. La rivalidad derivó en conflicto abierto cuando en 1686 una expedición francesa saqueó los fuertes ingleses de la bahía.
Las alianzas de cada grupo con las tribus indias -los hurones apoyaron a Francia y los iroqueses a Inglaterra- ampliaron el conflicto que, atizado por las guerras en Europa, se prolongó a lo largo del siglo XVIII. Por otra parte, en 1675-1676, los nativos americanos sufrieron la primera pérdida importante de territorio cuando los ingleses aniquilaron la resistencia de los indígenas de Nueva Inglaterra.
Holandeses, suecos y alemanes también pugnaron por la colonización de América del Norte. Por ejemplo, fundaron Nueva Amsterdam en la isla de Manhattan cuyo nombre en la segunda guerra naval angloholandesa y habiendo ganado los ingleses fue cambiado a Nueva York.
Después de la independencia estadounidense, en 1776, se inició la expansión hacia el oeste, hasta entonces poblado por aborígenes. En 1818 se acordó con Gran Bretaña situar la frontera con Canadá. Como consecuencia de este proceso de colonización y de las guerras con México y España, además de las compras de territorios a otras naciones, se incorporaron a Estados Unidos Luisiana, Florida, California, Texas y otros Estados.
Las tierras del Oeste parecían no tener fin. Durante el siglo siguiente, la frontera se desplazó a través del continente hasta que los dominios estadounidenses se extendieron de un océaño a otro.
Los conflictos con los indígenas se resolvieron mediante la Ley de Traslado de Indios que otorgaba al presidente de EE.UU. poder para enviar a las tribus al "Territorio Indio" (hoy Oklahoma). Los cherokees fueron los primeros en ser expulsados de Georgia a raíz del descubrimiento de oro. En este pasaje conocido como "Ruta de las Lágrimas" murieron 4.000 personas debido a las enfermedades contraídas en campos de deportación. Mientras, en 1848, miles de buscadores de oro, aventureros y familias enteras llegaban a California por tierra y mar. Tres años después la apertura de la Ruta de Oregon, la Ley de Residencia, la finalización de una línea férrea transcontinental en 1869 y de otras tres en 1883 resultaron decisivas. El ferrocarril traía nuevos colonos, los campesinos podían transportar sus granos y sus reses y eliminados los indios sioux en Wounded Knee, el 29 de noviembre de 1890, por fin, Estados Unidos superó todos los obstáculos para su ocupación de América del Norte.