El comic o historieta es un relato en imágenes publicado en la prensa, en fascículos o en álbumes. Puede presentarse en forma de un relato completo en un solo cuaderno, o en episodios o tiras de unas pocas viñetas que aparecen en diarios o revistas. Para asignar a cada personaje sus pensamientos o una parte del diálogo, se sitúa a su alrededor o por encima de él una especie de globo con un apéndice señalador dirigido al personaje a quien se atribuye la intervención. Si en cambio el apéndice toma la forma de burbujas en hilera, debe interpretarse que el personaje piensa, imagina o sueña.
La "burbuja parlante" puede ser ovalada, rectangular, redonda o puede mostrar sus bordes dentados, para representar la ira con que se expresa el discurso.
El texto de su interior reproduce ideas, sentimientos, sueños o diálogos. Determinados signos como culebras y rayos, nubes, bombitas eléctricas y el tamaño de las letras sirven para expresar diversos contenidos ideológicos.
Admite sonidos inarticulados como "zzzz" para expresar el sueño o "puaj" para indicar repugnancia. En el caso de que el narrador se vea obligado a intervenir sus textos -ajenos al diálogo- se inscriben en unos apartados rectangulares, por lo general en uno de los márgenes de la viñeta, denominados cartelas. Además el dibujante de comics está condicionado por la economía narrativa. Debe condensar los textos pero hacer lo más expresiva posible la ilustración y con frecuencia, para potenciar una rápida comprensión, se recurre a estereotipos sociales. Algunas convenciones son válidas incluso si no corresponden a la realidad actual, por ejemplo representar a los presos con trajes de rayas y una bola negra sujeta al tobillo con una argolla.
En la búsqueda de expresividad tienen gran relevancia los decorados, el vestuario y los gestos. Así por ejemplo la posición de las cejas puede indicar desde enfado hasta asombro; la nariz coloreada indica embriaguez o frío; la parte inferior del rostro coloreada de gris como si fuera una incipiente barba, indica desaliño o mal aspecto.
El género de la historieta se remonta a los dibujos del suizo R. Toepffer (1827), publicados diez años más tarde. La primera inclusión de globos se produjo en 1896, con The Yellow Kid.
En Europa, el comic fue considerado durante mucho tiempo como un género destinado exclusivamente a un público infantil y hubo que esperar al final de la II Guerra Mundial para que se dirigiera a un público adulto.
En los Estados Unidos, en cambio, este hecho se dio mucho antes, por lo que el género obtuvo mayor difusión y el comic estadounidense penetró en el ámbito europeo.
La temática del comic es muy diversa.
Iniciado como una historieta cómica, de donde viene su nombre, fue incorporando elementos como la crítica social, Li'l Abner (1934), el humor absurdo, Krazy Kat (1910), el onirismo, Little Nemo in Slumberland (1905), o lo grotesco, Popeye (1929).
Con la aparición de Tarzán (1929) el comic adoptó una nueva orientación: la aventura más o menos realista.
Sobre esta base aparecieron El Hombre Enmascarado, Flash Gordon, Dick Tracy, Merlín el Mago que aportó lo maravilloso y lo fantástico y fue el origen de Superman que tiene dones extraordinarios y una virtud esencial: la defensa a ultranza del modo de vida norteamericano frente a cualquier clase de enemigo.
También aparece Batman y otros semejantes, como El Capitán América cuyos poderes se consagran a la lucha contra el enemigo nazi.
En el período de guerras frecuentemente se aprovecha el comic para fines propagandísticos.
Y no puede faltar el gran sueño de Walt Disney: sus adorables personajes de El Ratón Mickey, El Pato Donald, Goofy & friends.
En algunos países europeos se dieron reacciones contrarias a la prepotencia de los superhéroes, y a raíz de ello aparecen personajes como Tintín.
Ya en la segunda mitad del siglo XX nacen personajes que revalorizan el género. Pequeños filósofos como la argentina
Mafalda o Carlitos y Snoopy (Peanuts) reflejan de forma sutil e irónica inquietudes del ciudadano medio.
También se hacen muy populares las series de Asterix, Lucky Lucke, los mellizos Zipi y Zape, Los Pitufos, Mortadelo y Filemón y muchos más.
Asimismo surgieron historietas ilustradas con carga erótica evidente que revolucionaron el género, tales como Barbarella y Jodelle.
Y surge una modalidad nueva: la
fotonovela, peculiaridad que consiste en, precisamente, fotos con modelos y actores posando para la historia. Una de ellas era la version argentina de
Kiling, así, con una sola "l".
En los últimos años ha adquirido especial importancia el comic japonés, llamado manga que hace furor y se exporta a todo el mundo.
Ya nombré a la muy querida Mafalda pero en el terreno del comic en Argentina hay mucha variedad, desde el noble e inocente
Cacique Patoruzú, el incorregible playboy
Isidoro Cañones, El Hada Patricia, Calculín, La Vaca Aurora, Anteojito y Antifaz, Hijitus, Petete, Trapito, El Patriarca de los Pájaros, Pelopincho y Cachirula, etcétera, etcétera, etcétera ...
Hasta las antológicas El Tony, D'Artagnan; el guerrero y sabio Nippur de Lagash, Intervalo -más bien dirigida al público femenino-, El Tigre de los Llanos que narraba la vida de Facundo Quiroga, El Doctor Cureta, El Loco Chávez y muchísimas más.
Y un párrafo aparte merece, la estrella de las historietas, un gran clásico: el mítico comic de ciencia ficción y aventuras El Eternauta -el viajero del tiempo-, creado por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López .
Desde siempre, el mundo de los comics nos acompaña con su impronta, sus aventuras, sus metáforas, sus enseñanzas y hasta su bajada de línea. De chicos nos apasionaron y encendieron la imaginación y hoy ya forman parte del acervo cultural de todos nosotros.